Las consecuencias negativas que pueda tener para el Manchester City el fraude en las cuentas del club durante nueve temporadas pueden ir mucho más allá de lo estrictamente deportivo.
Varios medios británicos analizan lo que puede deparar el futuro más inmediato del club citizen, una vez se reúna la comisión de expertos que determinará las sanciones a aplicar.
The Times, por ejemplo, señala que, si los responsables del control económico y financiero del City son procesados a título particular, podrían enfrentarse a penas de hasta diez años de prisión.
En Gran Bretaña, existe una ley antifraude en vigor desde 2006 que especifica que la falsificación de cuentas y estados financieros puede castigarse severamente con grandes multas y hasta diez años de cárcel.
¿A QUÉ SE ENFRENTA EL MANCHESTER CITY?
Si el proceso se alarga hasta los plazos máximos disponibles, el 21 de enero como muy tarde se podría conocer una decisión definitiva.
Lo que parece seguro es la pérdida de puntos: lo más probable es que, si se aplica en lo que resta de temporada, el Manchester City no pueda evitar el descenso de categoría. Más difícil sería su expulsión definitiva, pero sí cabe la posibilidad de que al club se le prohíba fichar durante varias ventanas de traspasos, además de recibir una importante multa económica.
Además, la propiedad del club también podría cambiar de manos. Si la Comisión determina que los propietarios no son adecuados, estarán obligados a poner el club a la venta.
En cuanto a los jugadores, son los que menos problema tendrían: podrían liberar sus contratos sin mayores contratiempos.












