Wall Street ha caído con mucha fuerza este miércoles, con el Dow Jones registrando una caída de más de 1.000 puntos (-2,18%) y caídas S&P 500 (-1,51%) y el Nasdaq (-1,74%) tras la decisión de la Fed de mantener los tipos de interés en la horquilla entre el 3,50% y el 3,75%, en una posible reacción del mercado ante el miedo de que la Reserva Federal se esté quedando atrás no subiendo los tipos.
Muestra de que no todo el mundo piensa igual dentro de la Fed es que la votación en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se saldó con 9 votos a favor de mantener los tipos y 3 votos en contra. Así pues, Beth M. Hammack (Fed de Cleveland), Neel Kashkari (Fed de Minneapolis) y Lorie K. Logan (Fed de Dallas) indicaron que preferían elevar el rango objetivo para la tasa de los fondos federales en 0,25 puntos porcentuales en esta reunión.
Uno de los primeros efectos producidos tras la reunión ha sido una fuerte caída generalizada del dólar estadounidense. El índice del dólar se situó por debajo de los 101,00 puntos, con un descenso del 0,5% en la sesión, a pesar de que el presidente Warsh adoptó un tono firme respecto a la inflación y reiteró el compromiso de la Fed con su objetivo de inflación del 2%.
En opinión de la directora de investigación de XTB, Kathleen Brooks, los mercados no se han creído este guiño ‘hawkish’ de Warsh en su rueda de prensa. «No votó a favor de una subida de tipos. Aunque reconoció que la inflación sigue por encima del objetivo y que esta situación es inaceptable, el comunicado de la Fed permaneció sin cambios. Esto sugiere que la institución no percibe un cambio significativo en las perspectivas económicas entre junio y julio», ha destacado.
Asimismo, la experta ha apuntado que si el nuevo presidente no consideró que el panorama económico justificara una subida de tipos, será necesario un deterioro considerable de las perspectivas de inflación antes de que el Comité decida elevarlos.
Para el socio gerente SPI Asset Management, Stephen Innes, lo verdaderamente relevante es la decisión de los tres presidentes díscolos ya que «la votación dejo al descubierto la división interna dentro del Comité».
«No se trataba de un comité que estuviera esperando tranquilamente a que la inflación remitiera. Una cuarta parte de sus miembros con derecho a voto consideró que ya se había alcanzado el umbral para una nueva subida de tipos, pese a los datos recientes más débiles, la renovada incertidumbre geopolítica y el fuerte deterioro observado en varios mercados especialmente sensibles al riesgo», ha señalado Innes, quien ha indicado que esto no debe interpretarse como un signo ‘dovish’ por parte de la Fed.
Innes ha explicado que los datos macroeconómicos avalaban la decisión de actuar con paciencia pero el petróleo impidió que esa conclusión fuera tan clara. «Su repunte elevó de forma significativa las probabilidades implícitas en el mercado de nuevas subidas de tipos, dejando a los inversores atrapados entre unos datos retrospectivos que apuntaban a una desaceleración y un panorama futuro potencialmente más inflacionista»; ha apuntado.
En este sentido, el experto ha señalado que el problema no es simplemente si unos precios del petróleo más altos impulsarán la inflación general durante varios meses. «La cuestión es si esa renovada presión sobre la energía coincide con los aranceles, una demanda nominal resistente y una fuerte inversión en capital, y termina trasladándose a los costes del transporte, los precios de los bienes, los salarios y las expectativas de inflación»; ha destacado.
META Y MICROSOFT
El otro foco del mercado se encuentra este miércoles en los resultados trimestrales que presentarán Meta y Microsoft, que llegan en un momento sensible para el sector ante las preocupaciones por el elevado gasto en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), un aspecto que ya castigó la semana pasada a Alphabet y Tesla.
«La atención se centrará en su gasto en IA y en sus niveles de rentabilidad. El mercado no está para decepciones; por ello, en nuestra opinión, los gigantes estadounidenses de la computación a gran escala de mega capitalización deberán registrar resultados muy superiores a unas expectativas ya elevadas para disipar los temores en torno a la apuesta por la IA», ha comentado Brooks.
Ozkardeskaya ha añadido que «Meta encabeza las preocupaciones entre los mayores inversores en IA, ya que la empresa sigue gastando sin una estrategia claramente definida más allá de intentar no quedarse atrás en la carrera de la IA».
«Esto ofrece una idea clara de lo difícil que podría resultar para los gigantes tecnológicos evitar nuevas ventas esta semana, ya que Microsoft, Amazon y Meta se preparan para presentar sus resultados y probablemente anuncien un gasto aún mayor en inteligencia artificial, financiado mediante emisiones adicionales de acciones y deuda», ha valorado.
No obstante, Josh Gilbert, analista en eToro, ha asegurado que «Microsoft es la que más tiene que demostrar», puesto que «sus acciones han sido las segundas con peor rendimiento de las Siete Magníficas en lo que va de año, debido a la inquietud de los inversores ante su previsión de inversión de capital para 2026, que se acerca a los 190.000 millones de dólares».
«Se espera que el crecimiento de Azure alcance cerca del 40%, una cifra que la mayoría de las empresas celebrarían, pero con Google Cloud creciendo a más del doble de ese ritmo, aunque partiendo de una base menor, un crecimiento sólido por sí solo podría no ser suficiente. Los inversores buscan pruebas de que la inversión de Microsoft se traduzca en un mayor crecimiento de los ingresos, márgenes más sólidos y rentabilidades significativas de los productos de IA», ha indicado
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas ha subido un 7,15% ($84,93) y el Brent un 7,93% ($90,76). Por su parte, el euro gana un 0,5 ($1,449), y la onza de oro ha subido un 0,17% ($4.045).
La rentabilidad del bono americano a 10 años ha repuntado al 4,681% y el bitcoin ha caído un 0,48% ($63.412)














