La compañía andaluza Magtel ratifica su apuesta por ser un actor relevante en el sistema eléctrico asturiano. La empresa, que tiene avanzados los trámites para construir una central hidroeléctrica reversible en el embalse de Salime, ha depositado un aval de 38,4 millones de euros en el Ministerio para la Transición Ecológica como garantía de que también ejecutará el proyecto de una segunda central hidroeléctrica reversible en el embalse de La Barca, en Tineo.
El Ministerio para la Transición Ecológica anunció ayer la adjudicación definitiva del concurso de transición justa del nudo de Narcea –la antigua conexión a la red eléctrica de la ya demolida central térmica de carbón de Naturgy– a La Barca Energía, sociedad del grupo Magtel. La empresa había optado a esa conexión con el compromiso de desarrollar una central hidroeléctrica de bombeo de 320 megavatios (MW) de potencia. El proyecto incluye la construcción de una balsa con capacidad de 3,6 hectómetros cúbicos y una superficie de 24 hectáreas a un kilómetro del actual embalse de La Barca; tuberías con un salto de 528 metros que unirán las dos masas de agua, y una central hidráulica con turbinas reversibles. Una línea de alta tensión de 9,2 kilómetros unirá la central con la subestación Narcea. En horas valle, cuando la electricidad es más barata, se bombeará agua desde el embalse al depósito superior y en las horas de mayor demanda eléctrica se dejará caer el agua por gravedad para turbinar.
El concurso del nudo de Narcea, impulsado por el Instituto para la Transición Justa, se tramitó en régimen de concurrencia competitiva para otorgar la capacidad de acceso a la red eléctrica a instalaciones renovables priorizando aquellos proyectos que, junto con criterios técnicos y ambientales, aporten beneficios socioeconómicos al Suroccidente de Asturias. Tres proyectos concurrieron al concurso, el de La Barca Energía (Magtel), el de EDP para construir otra central hidroeléctrica reversible en el embalse de La Barca y el de CDR Buseiro (Grupo Lamelas Viloria) para una central hidroeléctrica con agua de mina en la antigua explotación de Buseiro (Tineo).
La filial de Magtel logró la adjudicación provisional del nudo con el compromiso de crear 289 empleos con la operación y mantenimiento de la central hidroeléctrica durante al menos 12 años; impulsar proyectos empresariales y actuaciones de conservación de la fauna y la flora local –con un impacto de 3.478 empleos equivalentes a tiempo completo anualizados–, y acometer una inversión total superior a 400 millones de euros, de los cuales 323 millones irán a la cadena de valor de Asturias para el desarrollo de las instalaciones de generación, junto con dos millones en conservación, restauración y promoción de la biodiversidad, así como otro millón más en actividades de economía circular. Por otro lado, específicamente en el Suroccidente, impartirá un total de 211.585 horas de formación y recualificación, e instalará una potencia de 4,4 MW de autoconsumo, que beneficiarán a 452 consumidores.
Para lograr la adjudicación definitiva, todos estos compromisos debían estar respaldados por una garantía de 38,4 millones y Magtel ha depositado un aval bancario por esa cantidad otorgado por BBVA . En caso de no haber formalizado dicha garantía, la potencia se ofrecería al siguiente proyecto en la lista, el correspondiente a EDP. Esta compañía presentó alegaciones a la resolución provisional del concurso y han sido rechazadas.
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