El Juzgado de Primera de Instancia número 1 de A Coruña ha ordenado al Registro de la Propiedad de Betanzos a inscribir a nombre del Estado el pazo de Meirás y que cancele «las inscripciones registrales contradictorias» de las fincas.
El fallo emitido este 28 de julio da un paso más para que el inmueble pase definitivamente a manos públicas, después de un histórico litigio que arrancó en 2019 y que enfrentó al Estado, Xunta, Diputación de A Coruña y los ayuntamientos de Sada y A Coruña con los descendientes del dictador Francisco Franco. El Supremo confirmó por unanimidad en marzo de este año que los nietos del dictador debían devolver los bienes al Estado, confirmando así la sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña y dejando a los herederos sin más recursos.
El alto Tribunal rechazó que el pazo de Meirás había sido adquirido por el Estado por usucapión, y recordó que la posesión del inmueble por parte de los Franco no se inicia hasta el principio de la década de los 90 del pasado siglo, por lo que no habría transcurrido el plazo que establece la ley.
La orden manda inscribir las 15 fincas que conforman el conjunto «pazo y Torre de Meirás» del municipio de Sada así como todas las edificaciones que se incluyen en ellas a nombre del Estado. La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña había denunciado a principios de julio que el inmueble todavía constaba a nombre de los Franco y criticaba la «pasividad» del Estado con la ejecución de la sentencia, además de criticar su «inacción» con las visitas al interior del edificio y la puesta en marcha los órganos de participación previstos en el protocolo firmado en 2021 entre las distintas administraciones.
Sin avances en la gestión
Con la inscripción del pazo queda por conocer el futuro modelo de gestión. Tanto la Xunta como el Concello de Sada reclamaron avances y nuevas negociaciones para fijar los usos del edificio. La Consellería de Cultura recordó este martes que ya manifestó al Estado su disposición a gestionar el pazo de Meirás una vez se ejecuten las obras necesarias para «garantizar la seguridad y conservación de este bien».
Los memorialistas denunciaron este martes el «incumplimiento constante de la Lei de Patrimonio Cultural», que obliga a abrir al público los Bienes de Interés Cultural al menos cuatro días al mes. «Sorprende que agora que o pazo de Meirás é un ben público a todos os efectos, sexa precisamente a etapa na que máis limitacións se dan á visita pública, o que contrasta coa etapa anterior na que os herdeiros do ditador Franco eran propietarios formais deste ben», criticó la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña.
Fuente: La Opinión A Coruña












