- Resolver consultas
- Conversaciones más naturales
- Lingüistas especializados en IA
- Formación en diseño conversacional
Banco Sabadell y Banco Santander han iniciado la búsqueda de perfiles especializados para diseñar la forma en la que los clientes interactúan con sus asistentes virtuales, una apuesta con la que pretenden hacer más naturales, eficaces y resolutivas las conversaciones entre las personas y la IA.
Lejos de limitarse al desarrollo tecnológico, los bancos buscan profesionales capaces de crear diálogos, definir el tono de las respuestas y conseguir que la inteligencia artificial entienda mejor las necesidades del usuario.
Resolver consultas
Una de las ofertas más llamativas corresponde a Banco Sabadell, que busca un Especialista en IA Conversacional para liderar la evolución de su canal de chat desde sus oficinas de Sant Cugat del Vallès (Barcelona).
La misión del puesto pasa por convertir este canal en un elemento estratégico de relación con el cliente mediante un uso responsable de la inteligencia artificial, los datos y el autoservicio.
Entre sus funciones estará diseñar la combinación entre atención automatizada y atención humana, identificar nuevos casos de uso para la IA y desarrollar recorridos conversacionales que permitan resolver más consultas sin necesidad de derivarlas a un agente.
El banco también quiere que este profesional sea capaz de coordinar equipos de tecnología, datos, operaciones y negocio para implantar nuevas soluciones y medir continuamente su rendimiento mediante indicadores de calidad, precisión y satisfacción del cliente.
Conversaciones más naturales
El objetivo no consiste únicamente en responder preguntas de forma automática. Banco Sabadell busca mejorar la comprensión del lenguaje, aumentar la personalización y ofrecer respuestas coherentes con la identidad de la entidad.
Por ello, el futuro especialista deberá supervisar la calidad de las respuestas generadas por la IA, establecer límites de actuación, garantizar el cumplimiento normativo y coordinar la validación con los departamentos de riesgos y asesoría jurídica.
Además, también impulsará herramientas de asistencia para los empleados, como sistemas que generen automáticamente sugerencias de respuesta, resúmenes de conversaciones y recomendaciones operativas que faciliten el trabajo diario de los agentes de atención al cliente.
Lingüistas especializados en IA
El otro gran ejemplo es Banco Santander, que ha abierto una vacante para incorporar un Lingüista Conversacional de IA dentro de su área de Datos e Inteligencia Artificial en Madrid.
Se trata de un perfil poco habitual hace apenas unos años, pero cada vez más demandado por las grandes compañías que desarrollan asistentes virtuales.
Su principal responsabilidad será diseñar conversaciones completas entre clientes e inteligencia artificial, cuidando aspectos como la claridad, la empatía y la coherencia o el contexto de cada respuesta.
Entre sus tareas figura definir el tono de voz del banco en todos los canales digitales, redactar y optimizar respuestas, revisar los prompts utilizados por los modelos de lenguaje y colaborar estrechamente con los equipos que desarrollan los sistemas de IA.
También analizará conversaciones reales para detectar errores, malentendidos y puntos de fricción que permitan seguir perfeccionando el comportamiento de los asistentes virtuales.
Formación en diseño conversacional
El perfil que demanda Santander refleja cómo está cambiando el mercado laboral.
La entidad no busca únicamente ingenieros o programadores, sino profesionales procedentes de disciplinas como Lingüística, Filología, Traducción, Comunicación, Psicología o Humanidades Digitales, siempre que cuenten con formación en diseño conversacional o inteligencia artificial aplicada al lenguaje.
Además de conocimientos de lingüística, los candidatos deben dominar herramientas que ayudan a que la inteligencia artificial mantenga conversaciones más naturales.
Esto incluye redactar mensajes claros para el usuario, enseñar a la IA a interpretar correctamente las preguntas de los clientes, diseñar las instrucciones con las que funcionan los modelos de lenguaje, organizar los distintos tipos de consultas y comprobar que las respuestas sean precisas, fáciles de entender y accesibles para cualquier persona.












