Un Marcos Márquez de Instagram y Tik Tok. Jefté Betancor, que se estrenó como realizador de la UD en Marbella ante el Leiria luso con un tanto de cabeza, quiere ser el Matador. Un actor diferencial y cabeceador. El artillero grancanario de 33 años, cuatro fichaje del ciclo del renacer con De la Barrera, formó parte del plantel pío pío de la 15-16 con Paco Herrera y Quique Setién. Fue convocado por el cántabro para una contienda de Copa ante el Eibar y otra liguera ante el Celta en Siete Palmas. Se quedó con las ganas para iniciar un peregrinaje por quince equipos de cinco nacionalidades. Conoció el barro para convertirse ahora en el otro Harry Kane. El ex del Albacete, Panserraikos (Grecia), Farul (Rumanía), Ried (Austria) o Pafos (Chipre) conforma la mejor noticia en el laboratorio de De la Barrera.
En el nuevo ecosistema táctico del coruñés, tiene cabida el juego aéreo de este maratoniano de la resiliencia con 1,9 metros de estatura. Habla el idioma de Prince Boateng (1,85 y diez tantos), Willian José (1,86 y nueve dianas) y Mauro Quiroga (1,91, doce goles).
El resto de las contrataciones por parte del director deportivo Luis Helguera, el mediocentro Sergio Ruiz, el central Andrés Rodríguez y el interior esloveno Acimovic, están lejos del impacto y la expectación que genera este exterminador del Madrid de Vinícius, Valverde, Arda Güller o Lunin. Es la UD de Jefté, que ha creado una sociedad mágica con Jesé Rodríguez. Aliados en el arte del gol y que sumaron 25 tantos en la 25-26. Una dupla del Roque Nublo que tratará de hacer olvidar el fiasco de Iker Bravo (cero tantos en 377’). Con el killer de la ‘J’, la formación amplía su abanico táctico y trata de convertirse en un rival indetectable.
El perfil de delantero tanque funcionó a medias en la pasada edición liguera con Lukovic (1,84 metros de estatura, cuatro tantos). Se fue en enero ante la competencia de Miyashiro e Iker Bravo. Oli McBurnie (1,89 metros, tres goles), Mata (1,85, cero), Kaba (1,89, un gol), Armando Sadiku (1,83, cuatro), Pekhart (1,95, seis), Rafa Mir (1,91, siete), Pietro Iemmello (1,8, cero tantos), Emenike (1,8, cero), Salomón Rondón (1,8, 10) conforman una representación de los gigantes de la UD. Todos lejos de la capacidad de intimidación de Márquez (1,85, 73 tantos).
Con el reto irrenunciable del ascenso, como confirmó el meta onubense José Antonio Caro desde Marbella, la UD de los 20.553 abonados arranca en 16 días. En relación al primer once, con la frustrada salida de Horkas, el croata se mantiene como número uno. La irrupción de Valentín Pezzolesi le abre la puerta de ser el propietario del carril derecho. En relación a la pareja de centrales, Suárez y Herzog han generado dudas. Se añora la contundencia de la pasada campaña con Mika y Barcia. En el lateral zurdo, cero debates con un Enrique Clemente sentando cátedra.
Osadía por bandera con Iñaki y Medina
La opción de Kirian, Sergio Ruiz y Fuster es la más lógica en la sala de máquinas. Brilla el peso de los galones en el 4-2-3-1 de cara al estreno liguero ante el Albacete en el Gran Canaria del 16 de agosto. Sin embargo, cautiva la insolencia de la sociedad Iñaki González (22 años) e Iván Medina (22). A unas horas del cierre del stage en el Marbella Football Center, Miyashiro y el platanito Rafa Cruz gozan de la fe ciega de De la Barrera.
En el frente ofensivo, la dupla de los 25 goles. Jesé y Jefté. Potencia y centímetros. Con dos sistemas sobre el tapete (4-2-3-1 y el revolucionario 4-4-2), solo queda echar el cierre defensivo. Recuperar el rigor del ciclo luisista. Cinco fichajes por llegar y una operación salida que debe tomar cuerpo.
Por historia y afición (los 20.553 fiscales de la Santa Inquisición del silbido), la UD está obligada a volar a Primera y acabar por delante del CD Tenerife en la tabla. En esa relación de atributos atómicos, brilla Jefté. El maratoniano que tuvo que esperar una década para contar con dorsal profesional (7). Diez años y una vuelta al mundo. Merecimientos de sobra para contar con tres años de contrato y un pasado por el barro de Turquía, Grecia o Chipre. El embajador del apetito infinito. Ridiculizó a Vini y ahora quiere tirar del carro desde su particular rascacielos. Los centímetros de la gloria. El otro Matador de la ‘era Quevedo’.
Fuente: La Provincia – Diario de Las Palmas









