La tensión en la frontera sur de España se ha recrudecido en las últimas horas. El Gobierno ha decidido cerrar el paso fronterizo de Beni Enzar en Melilla, el único que conecta la ciudad autónoma con Marruecos, como medida para contener los intentos de asalto de migrantes. La situación ha sido reportada en el programa ‘La Linterna‘ de COPE, donde el comunicador Rubén Corral ha contactado con el periodista Jesús Muñoz para informar sobre los acontecimientos que se desarrollan en tiempo real.
Desde un punto cercano al pico sur de Melilla, junto a la frontera, Jesús Muñoz ha descrito un escenario de máxima alerta. La Delegación del Gobierno ha confirmado el cierre y ha solicitado a la ciudadanía que no se acerque al perímetro fronterizo para no obstaculizar la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Según el periodista, antes del cierre, un centenar de migrantes ya había logrado saltar el puesto fronterizo.
Tensión en el perímetro fronterizo
Los intentos de entrada no se limitan a la valla. Muñoz ha informado del desplazamiento de un grupo de unas veinte personas que, tras cruzar el Dique Sur, avanzan por la orilla de la playa para acceder a la ciudad. Este método de entrada, rodeando el dique a nado, se suma al tradicional salto de la valla, principal vía de acceso en Melilla. «Están cruzando los migrantes irregulares por la orilla de la playa desplazándose y gritando todos en conjunto, mientras la ciudadanía melillense está expectativa», ha relatado el periodista.
Fuentes policiales han confirmado la contención de los asaltos, aunque advierten de que la situación es volátil. La previsión es que la tensión se mantenga durante horas, tal y como transmiten desde el ámbito policial: «la noche va a ser larga«. La Delegación del Gobierno ha emitido un comunicado pidiendo «tranquilidad y calma» a la población y asegurando que se está trabajando intensamente para repeler los intentos de entrada, por lo que piden que se deje trabajar a la Policía y la Guardia Civil.
La noche va a ser larga»
Miles de jóvenes marroquíes llegaron este jueves a la frontera entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta para tratar de cruzar la valla que separa las dos ciudades
La crisis de Ceuta como telón de fondo
Este nuevo foco de tensión en Melilla se produce en un momento en que Ceuta revive una pesadilla migratoria que ha desbordado todas las capacidades de la ciudad. En las últimas horas, miles de personas, en su mayoría jóvenes marroquíes, han entrado de forma masiva e incontrolada, principalmente bordeando a nado los espigones fronterizos de El Tarajal o superando por la fuerza los cordones policiales. La movilización, coordinada en parte por redes sociales, ha provocado el colapso de los servicios locales.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y los centros de acogida de menores están completamente saturados. La presión ha sido tal que se han tenido que suspender consultas médicas ordinarias para destinar al personal sanitario a la atención de los recién llegados. Ante esta situación, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha solicitado la declaración de «emergencia nacional«, una figura que el Ministerio del Interior ha descartado. En respuesta, el Gobierno ha movilizado al ejército y ha acordado con Marruecos activar la devolución «lo antes posible» de quienes han accedido ilegalmente.
Una decisión política
En la mesa de análisis de ‘La Linterna’, el colaborador Manolo Marín ha sostenido la teoría de que la crisis responde a «una decisión política» por parte de Marruecos. Esta hipótesis se apoya en vídeos que circulan en redes sociales, cuya veracidad está pendiente de confirmación, donde se observaría a camiones recogiendo a ciudadanos marroquíes y transportándolos hacia la frontera española con la aparente permisividad de la gendarmería. «Si estas imágenes son ciertas, esto haría pensar en una convivencia evidente del gobierno y de la gendarmería marroquí», ha señalado Marín. Esta visión coincide con las advertencias que ya se hacían desde el ámbito de la Policía y la Guardia Civil, que alertaban de que un escenario como el que está ocurriendo en Ceuta era posible.












