El incendio, voraz e incontrolable durante los primeros días, que comenzó el pasado sábado en las inmediaciones del barrio Carbonaire de la Vall d’Uixó deja ya cifras tristemente escalofriantes en la provincia de Castellón que los vecinos seguro que recordarán durante mucho tiempo.
Las llamas han afectado a la rutina de 76.000 personas de los 21 municipios (fundamentalmente de la Plana Baixa) que han sido, o bien desalojados, como es el caso de la Vilavella, Almedíjar, Azuébar, Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar y urbanizaciones de Betxí y Onda, y algunas zonas de la Vall d’Uixó, o confinados como las localidades de Vall d’Uixó, Betxí o también en Onda.
Google Maps ha compartido este domingo una imagen de la extensión aproximada a la que ha afectado el incendio en los dos primeros días. / Google Maps
Todos ellos han sufrido las consecuencias de este fuego, presuntamente provocado, que ha puesto en jaque a la provincia de Castellón. El calor, el viento de poniente y las fuertes rachas unidos a la escasa humedad han provocado que el fuego se extendiera a gran velocidad calcinando, hasta este domingo, unas 6.500 hectáreas en un perímetro de 48 kilómetros.
Un reto, el de su extinción, para el que se ha dispuesto un amplio dispositivo que aún este lunes sigue totalmente en activo ante el avance de las llamas. 400 efectivos y 25 medios áereos siguen luchando para apagar el fuego que obligó, el pasado sábado, a que miles de castellonenses tuvieran que salir de sus hogares y realojarse, o bien en casas de familiares y amigos, o en los diferentes espacios municipales que los ayuntamientos de la Vall, Nules, Onda o Burriana pusieron a su disposición.

Unos vecinos siguen la evolución de las llamas en el término municipal de la Vall d’Uixó, este domingo. / Toni Losas
El incendio no solamente ha afectado a las personas, también a los animales (mascotas y ganado) para los que se han preparado espacios especiales en Onda, les Alqueries y Xilxes, o al paraje natural de la Serra d’Espadà, a espacios emblemáticos culturales como las zonas donde se encuentran las ermitas de Santa Bárbara (Vilavella) o Sant Xotxim (Nules), los alcornocales de Artana o el Castell y los caminos de la Font de l’Anohueret de la Vall.

Vecinos realojados en el polideportivo de la Vall d’Uixó. / Toni Losas
Sin embargo, las consecuencias del incendio van a más y este lunes la afección se verá reflejada en los trabajos de las personas que se encuentran en las localidades confinadas: la Vall d’Uixó, Betxí y Onda, ya que se ha paralizado la actividad laboral comercial y empresarial y solamente podrán salir de estas tres poblaciones los que se dediquen a trabajos calificados como «indispensables» como el sanitario o de prensa.
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