Con el segundo amistoso de pretemporada aún no se pueden sacar conclusiones de un proyecto o de en qué punto se encuentra, pero sí que es cierto que la cita de Oviedo, más allá del empate 0-0, le dejó algunas pistas de lo que está por venir y de lo que quizás deba corregir antes de que acabe el periodo de pases con la llegada del mes de septiembre. Es el rastro que dejó una igualada en el que algunos de los protagonistas ya dispusieron de una hora de juego y en el que se pudieron ver algunas de las señas de la apuesta en Primera.
Una pareja que ilusiona
Más allá de Aubameyang, hubo dos futbolistas que coincidían por primera vez en un terreno de juego en un partido con el Deportivo y casi de manera instantánea demostraron que tienen conexión. Se trata de Mario Soriano y Lorenzo Amatucci. Hidalgo no se resistió a volver a poner al madrileño en la base de la jugada y, entre los dos, cocinaron todo el fútbol del equipo en la primera mitad. Gusto por la combinación, por la movilidad… Hasta se parecen gestualmente en el terreno de juego. Pudo ser el inicio de una sociedad que dé muchos réditos a un Deportivo que cuando pudo asentarse en campo contrario y ser un equipo corto, mostró una buena cara. La última media hora ya quedó para la tripleta formada por Riki Rodríguez, Teun Gijselhart y Diego Villares, pero en un contexto de partido mucho menos limpio.
Aubameyang y los dos delanteros
El Dépor y su delantero estrella no están para perder el tiempo y así se vio a Aubameyang entre los once elegidos de inicio para el duelo del nuevo Carlos Tartiere. A pesar de sus 37 años, no se apreció que haya perdido un ápice de movilidad, velocidad y frescura. Era lo que había dejado traslucir Fernando Soriano con sus palabras y era de lo que habían avisado los asiduos de la liga francesa en el pasado ejercicio, donde militó en el Olympique de Marsella. Que el técnico apostó por una dupla con Bil fue la guinda para unos aficionados blanquiazules que estaban deseando verle.
Los dos futbolistas se alternaron en la tarea de bajar al centro del campo para ofrecer apoyos e igualar las inferioridades con el Oviedo. Quizás se vio más a Aubameyang por esas inmediaciones con una gran carrera por banda. Ya en el área, su medio natural, Ximo Navarro casi le regala el primero, pero fue sobre todo Bil el que le encontró en profundidad antes del minuto 20. Fue una de las más claras. Se acabó diluyendo, pero el estreno fue prometedor.
Posición, cometido y primeros pasos de Asp-Jensen
El Deportivo apostó fuerte por Jonathan Asp-Jensen en el mercado y también piensa hacerlo dándole oportunidades. El danés jugó la segunda parte ante el Compostela y en Oviedo ya tuvo una hora de juego en una posición y con unos cometidos que parecen prácticamente hechos a medida. Partió desde la banda izquierda con total libertad y con una evidente tendencia a meterse hacia dentro. Es un rol, siempre con matices, que Hidalgo le quiso otorgar a Yeremay en muchas fases del pasado ejercicio. El nórdico, con su zancada y su capacidad de llegada, se presenta como una fuente de problemas para las defensas rivales. Tuvo un gran desempeño en una contra y a punto estuvo de hacer el 0-1 en una jugada que tenía que haber marcado. La mandó a las nubes. Aún le falta un poco de pausa y finura en el remate y en otras acciones del juego, pero su potencial con 20 años es patente, con apenas dos ratos vistiendo la camiseta del Deportivo.
Asp-Jensen, a la derecha / Luisma Murias
La lesión de Altimira y una carencia perpetua
Hidalgo hizo hace unos meses de la necesidad virtud cuando se quedó sin Mella y Yeremay y la situación deportiva apretaba por la derrota en Riazor ante el Granada. Entonces se inventó a un Altimira extremo y todo encajó en el equipo coruñés, que vio como la apuesta se redondeaba por la irrupción de Bil. Situar al catalán unos metros por delante, con Ximo Navarro por detrás, recolocó a todo el equipo, pero no deja de ser una solución de emergencia por un doble lateral que parece haberse perpetuado, sin haberlo resuelto el problema de fondo en el mercado. La lesión de Altimira lo hace más patente. Hay muchas fórmulas para que los equipos sean profundos, pero al Dépor le ha sentado bien tener un extremo por la derecha a pierna natural que le permita ensanchar el campo y no acabar convirtiendo su ataque por banda en un embudo. Hasta ahora jugó el lateral, pero el resto de opciones son zurdos que acaban jugando hacia dentro, como Luismi o el lesionado David Mella. En Oviedo ni siquiera tuvo minutos Adrián Guerrero, una opción para ese flanco entre los fabrilistas. Ese es un perfil que el club coruñés debería rastrear en el mercado para completar la plantilla y, de hecho, se ha interesado por la situación de futbolistas de ese perfil. Eso sí, su prioridad sigue siendo el lateral izquierdo y el central zurdo.
Noubi, la gran certeza en la defensa
El Deportivo cuenta ahora mismo con cinco centrales y busca otro más. Es una posición con potencial, pero también con una nube de incerteza. El pasado verano el club decidió prescindir de tres de sus cuatro defensas por el centro y la apuesta más arriesgada entonces respondía al nombre Lucas Noubi. Doce meses después, a pesar de su juventud, es la gran seguridad de esa posición. Con Miguel Loureiro lesionado, Ede Bright tocado y adaptándose, con Barcia y Comas con un pie fuera y a la espera de otra contratación, el belga es el mástil de una posición primordial para cualquier equipo que aspira a la permanencia en Primera División.















