El tránsito por el estrecho de Ormuz ha quedado paralizado casi por completo durante este viernes, después de que dos barcos con bandera emiratí fueran atacados por Irán y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, amenazara con mantener indefinidamente un bloqueo naval de Irán.
Según ha explicado Reuters citando a la agencia estatal de Emiratos Árabes Unidos, dos buques de la Abu Dhabi National Oil Company fueron atacados el jueves. El gobierno emiratí ha responsabilizado a Irán de estos ataques, que no ha realizado ningún comentario al respecto.
Todo ello ha provocado que solo nueve embarcaciones atravesaran el jueves la vía marítima situada a la entrada del Golfo Pérsico frente a las cinco del miércoles, según la empresa de seguimiento de buques Kpler.
Según los datos de seguimiento marítimo, a primera hora del viernes ninguna embarcación había cruzado por dicho estrecho. Todas estas cifras están muy lejos de los más 130 barcos diarios que cruzaban el estrecho de Ormuz antes de la guerra.
«Además de la amenaza contra las infraestructuras energéticas de la región, la capacidad de Irán para restringir el transporte marítimo a través del estrecho es su principal fuente de presión en las negociaciones» afirmó a Reuters el analista Torbjorn Solvedt, de la empresa de inteligencia de riesgos Verisk Maplecroft.
EEUU ENDURECE EL TONO
Por su parte, EEUU ha endurecido su discurso en las últimas horas. Así pues, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, declaró a los periodistas que el ejército estadounidense tiene capacidad para mantener una presencia naval en la región con el fin de hacer cumplir su bloqueo de represalia contra Irán, que ha provocado graves daños económicos al país.
Asimismo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha amenazado con imponer medidas económicas «sin precedentes» contra Irán. «Será una combinación de aislamiento económico como nunca antes se ha visto en el mundo y el bloqueo continuo del estrecho de Ormuz, que impedirá la entrada y salida de cualquier mercancía de los puertos iraníes», ha anunciado en una entrevista con Newsroom.
Irán, por su parte, ha declarado que no permitirá que se reabra la vía marítima hasta que se cumplan sus condiciones. Entre ellas figuran la retirada de las sanciones económicas y la liberación de activos iraníes congelados.










