Para una compañía canaria de reciente creación, pequeña estructura y recursos limitados, ganar en Almagro supone acceder a uno de los principales escaparates del teatro clásico internacional y reducir, al menos durante un tiempo, la distancia que separa a las producciones de las Islas de los grandes circuitos escénicos. Sesea Producciones acaba de lograrlo con reVIVIRla, el montaje protagonizado por Marta Fuenar, dirigido por Jon Arráez y escrito por ambos. La obra se ha impuesto en el XV Certamen Internacional Almagro Off, la sección del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro destinada a descubrir propuestas emergentes que revisan el repertorio y los personajes del Barroco desde lenguajes contemporáneos.
No es un reconocimiento menor. El propio festival, nacido a finales de la década de 1970, se presenta como uno de los encuentros más emblemáticos e importantes del mundo en su especialidad y señala que en sus últimas ediciones ha reunido cada año a más de 50.000 espectadores. Almagro Off, creado en 2011 para apoyar a la dirección escénica novel, se define además como una plataforma de lanzamiento para las compañías seleccionadas.
Este galardón sitúa ahora a Sesea ante una oportunidad que hasta hace pocas semanas parecía difícil de alcanzar: llevar el espectáculo a escenarios de la Península y conseguir que pueda verse con mayor regularidad en Canarias. Ya hay interés en programar de nuevo la pieza en lugares como Castellón, Madrid, Tenerife y Gran Canaria, según explican sus responsables, pero las conversaciones se encuentran en una fase inicial y aún no hay fechas concretas.
Llegar ya era una victoria
Antes de ganar, Sesea tuvo que conseguir llegar hasta Almagro. La participación de una compañía radicada en Canarias implica asumir unos costes y una organización que no afrontan en las mismas condiciones los grupos peninsulares. Hay que trasladar al equipo artístico, ajustar la escenografía a los límites del equipaje y decidir qué elementos pueden viajar y cuáles deben conseguirse en el destino.
Arráez reconoce que, cuando Fuenar planteó presentar la obra al certamen, la idea le pareció casi una locura. Un desplazamiento en barco prolongaba demasiado la estancia y encarecía la producción, por lo que terminaron llevando en las maletas parte de los elementos escénicos. El festival facilitó algunos materiales de mayor peso y la compañía tuvo que localizar en Madrid una cuna que encajara en la ambientación de la obra. «Hay muchas cosas de escenografía que no podíamos llevar», recuerda el director. Tras resolver cada una de esas dificultades, el montaje llegó al Teatro Municipal de Almagro, donde estaba programado el 16 de julio. La organización había reservado además una función el día 19 para la propuesta ganadora del certamen.
Un detalle de la actuación de los miembros de la compañía. / LP
La selección ya había causado sorpresa dentro de la compañía. Competían con propuestas muy distintas entre sí: montajes en verso, experiencias participativas y nuevas aproximaciones a los clásicos. Después llegó el fallo, el premio y la repetición de la función. «Ganamos, repetimos y, vamos, ni en nuestros mejores sueños», resume Arráez. Para Fuenar, el reconocimiento todavía resulta difícil de asimilar después del trabajo necesario para levantar la producción: «Creo que no soy consciente del todo de lo que hemos conseguido».
El alcance del premio adquiere otra dimensión por la estructura de Sesea. Fuenar y Arráez no se limitan a interpretar y dirigir. Son los productores, autores de la dramaturgia y parte fundamental del diseño y la construcción del espectáculo. La compañía nació a finales de 2023, prácticamente al mismo tiempo que reVIVIRla, después de que ambos coincidieran en proyectos anteriores y comprobaran que compartían una forma de entender la creación escénica.
Cuatro siglos después
Esta obra recupera la historia de Francisca de Pedraza, una mujer del siglo XVII que, después de años de malos tratos y de recorrer diferentes tribunales, obtuvo una resolución que impedía a su marido y al entorno de este acercarse a ella. El caso es considerado el primer precedente documentado en España de una sentencia contra la violencia machista, aunque esa denominación no existiera en la época.
La propuesta no pretende ser una reconstrucción histórica. La pieza establece un diálogo continuo con el presente y con la persistencia de formas de violencia que, cuatro siglos después, siguen resultando reconocibles.
Durante años, las autoridades dieron credibilidad al testimonio de Francisca y contaron con declaraciones que respaldaban su versión, pero las resoluciones se limitaban a ordenar al marido que «la tratara mejor». La protagonista necesitó más de una década para conseguir una protección efectiva, según explican los autores.
La obra reVIVIRla dura 60 minutos, está interpretada por Fuenar y cuenta con dirección de Arráez, música de Irene Maquieira y las voces de Silvia Criado y la propia compositora.
El origen
El origen del espectáculo se encuentra en una propuesta de la Delegación del Gobierno en Canarias, que había colaborado anteriormente con sus responsables en un proyecto relacionado con la violencia de género. La institución les dio a conocer el caso de Francisca de Pedraza y se ofreció a contratar la primera representación.
Fuenar y Arráez aceptaron pero con una condición: conservar la independencia artística durante el proceso. Investigaron el caso, adquirieron las publicaciones existentes y contactaron con Ignacio Ruiz Rodríguez, el investigador que localizó la documentación en los archivos de la Universidad de Alcalá durante la década de 1990.
Después de un preestreno cerrado a finales de 2023, la primera función abierta al público tuvo lugar en junio de 2024 en la localidad grancanaria de Firgas. Desde entonces, la pieza ha pasado por distintos municipios de Gran Canaria, ha viajado dos veces a La Palma y ha tenido algunas funciones en Tenerife, aunque buena parte de estas últimas estuvieron dirigidas a alumnado de institutos.
El premio como pasaporte
El triunfo en Almagro puede ampliar ese recorrido. El certamen nació precisamente para ofrecer visibilidad a directores y compañías emergentes, promover nuevos lenguajes y acercar el teatro del Siglo de Oro a la sensibilidad contemporánea. En sus convocatorias han participado creadores de países como Reino Unido, Alemania, México, Argentina, Chile, Colombia, Italia, India o Líbano.
Para Sesea, el premio funciona ya como una carta de presentación y esperan que ese respaldo ayude a vencer una de las principales barreras del teatro producido en Canarias: la dificultad para acceder a circuitos exteriores y, paradójicamente, para circular con continuidad entre las propias islas.
Fuenar y Arráez reivindican, además, una manera de producir basada en el cuidado del equipo y en unas condiciones laborales «dignas». Sesea no cuenta, según explican, con grandes subvenciones ni con la estructura de una productora consolidada. El proyecto ha sido levantado por un núcleo reducido que asume múltiples funciones y que ha tratado de evitar que la precariedad económica termine trasladándose a los profesionales que participan en el montaje.
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