El Real Oviedo llega con tres ausencias a su primer examen a puerta abierta de la pretemporada. El equipo que dirige Julián Calero recibirá este sábado, a partir de las 19.30 horas, al Deportivo de La Coruña en el Tartiere.
El técnico madrileño no podrá contar con Luka Ilic, Brandon Domingues ni Joaquín Delgado. El centrocampista serbio arrastra desde hace una semana las molestias derivadas de un golpe en la cadera, y sigue sin entrenarse junto al resto del grupo a pesar de que no reviste gravedad. En principio, su baja se limita a este compromiso. Situación similar es la de Joaquín Delgado, recién incorporado a la disciplina del primer equipo tras su regreso de cesión. Delgado lleva varios días sin ejercitarse por unas molestias que, a priori, tampoco son graves, pero los azules prefieren no arriesgarse con el ariete.
La situación de Joaquín Delgado refleja, además, la profunda remodelación que atraviesa la plantilla azul este verano. El canterano no es el único que regresa de una cesión con ficha del primer equipo: a él se suman varios nombres del Vetusta, futbolistas que Calero ya ha incorporado a sus primeras sesiones de pretemporada en un mercado marcado por bajas, regresos y nuevas incorporaciones para reconstruir el proyecto de cara a la Segunda División.
Más delicado es el caso de Brandon Domingues. El centrocampista franco-portugués, que terminó su cesión el pasado mes de abril tras sufrir una lesión de rodilla que le dejó fuera de combate el resto de la temporada durante su préstamo en el Górnik Zabrze polaco, continúa inmerso en su proceso de recuperación y no entra en los planes del técnico a corto plazo.
El choque ante el Deportivo llega marcado por el cruce de trayectorias entre ambos clubes: el conjunto azul afronta el nuevo curso en Segunda División tras el descenso de la pasada campaña, mientras que los gallegos regresan a Primera ocho años después. Para Calero, que arrancó la pretemporada el pasado 6 de julio en El Requexón, el amistoso supone la primera oportunidad de medir a su plantilla ante un rival de entidad y delante de su afición. Un encuentro que mosqueó a la afición azul por el precio de sus entradas: 22 euros para no abonados, y 3 para los socios. El Oviedo explica que dicha cantidad se ajusta a los gastos de gestión de la tiquetera.
Fuente: La Nueva España














