Veinticinco naves y 2.500 tripulantes de la Segunda Invencible, comandada por Martín Padilla, se vieron sorprendidos el 28 de octubre de 1596 por un fuerte temporal cuando navegaban frente al cabo Fisterra y ahora uno de esos galeones hundidos, el Santa María La Anunciada, se ha convertido en un importante reclamo para el turismo de buceo.
Dicha flota de la Armada había partido de Lisboa rumbo a Irlanda para apoyar el levantamiento de la isla contra el dominio inglés, pero el temporal interrumpió su singladura y dejó un reguero de pecios en la costa entre Dumbría, Cee, Corcubión y Fisterra.
El pecio del Santa María La Anunciada ha sido localizado en punta Restelos, entre cinco y siete metros de profundidad, entre las playas de Estorde (Cee) y Sardiñeiro (Fisterra), y en él se ha localizado armamento, equipamiento médico, lingotes de oro y objetos de la vida cotidiana. Destaca en especial por albergar la mayor panoplia de armamento localizada en un pecio español del siglo XVI.
El arqueólogo Miguel San Claudio, a la derecha, explicando a las autoridades la situación del pecio. / X. G.
El arqueólogo Miguel San Claudio asegura que dicho pecio es objeto de estudio desde el año 2011, pero después del verano se intensificarán los trabajos arqueológicos. «Están las armas de un ejército expedicionario de los famosos Tercios españoles. Es muy significativo el equipamiento médico encontrado, con jeringas, cuencos, espátulas y morteros», afirmó el arqueólogo.
Era un buque de Estado y ahora su conservación y estudio es una responsabilidad compartida de la Xunta y de la Armada.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, acompañado del conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos; la alcaldesa de Cee, Margot Lamela; y el alcalde de Fisterra, Luis Insua, supervisó este jueves los trabajos de investigación y reafirmó el compromiso del Gobierno gallego con la conservación del patrimonio arqueológico subacuático.

Miguel San Claudio y Alfonso Rueda en Punta Restelos. / X. G.
Teniendo en cuenta tanto los valores históricos como la amenaza de desaparición de este pecio, Rueda destacó la importancia de «salvaguardarlo y preservarlo de posibles expolios«. Lo que se está haciendo, añadió, «es salvaguardar un patrimonio público para después ponerlo en valor y que la gente pueda gozar de estos hallazgos y conocer una parte de nuestra historia».
Anunció que en septiembre se realizará una intervención arqueológica subacuática para documentar el pecio, y también para rescatar piezas muebles que están afectadas por la dinámica marina y pueden ser objeto de expolio.
Una actuación en la que, junto con la Dirección Xeral de Patrimonio, colaborarán la Unidad de Buceo de Ferrol de la Armada, el Grupo Operativo de Actividades Subacuáticas (GOAS) de la Unidad de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma de Galicia y el Servicio de Guardacostas de Galicia, dependiente de la Consellería do Mar. «Un trabajo conjunto de referencia en toda la costa española», indicó Rueda.

San Claudio, izquierda, López y Rueda a bordo de la embarcación de Guardacostas. / X. G.
El presidente autonómico aseguró que «tener restos arqueológicos submarinos tan cerca de la costa también es un recurso desde el punto de vista económico, porque hay mucha gente que busca este tipo de lugares para realizar inmersiones, por lo que es también una fuente de turismo».
Estado actual del pecio
Rueda y López Campos se desplazaron desde el puerto de Brens (Cee) hasta la punta Restelos a bordo de una embarcación de Guardacostas de Galicia para supervisar los trabajos. Allí varios buceadores han bajado al pecio con una cámara para poder mostrar las imágenes del estado actual de los restos.
Se trata de un punto que suele estar cubierto por la arena, lo que facilita la conservación de los diferentes elementos, aunque obliga a trabajar para localizarlos, excepto cuando se producen fuertes temporales y afloran por la propia acción de las mareas.
Con marea baja hay parte de los restos que son visibles desde la superficie y el resto pueden observarse en inmersiones, que durante el verano son muy populares por la zona, donde se pueden combinar con el avistamiento de cetáceos y, por la noche, con el brillante Mar de Ardora.















