Una sesión de masaje en un hotel de Calas de Mallorca a una turista británica embarazada, de unos 30 años, se tornó en una presunta agresión sexual. La víctima denunció que el empleado del establecimiento le había introducido los dedos en los genitales. Agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar y detuvieron a este sujeto, de unos 45 años y nacionalidad española, por este delito.
Los hechos ocurrieron sobre las 11.00 horas del pasado martes en un hotel de Calas de Mallorca, en el término municipal de Manacor. Una turista británica, de 30 años, se alojaba en dicho establecimiento con su pareja cuando ella decidió solicitar la presencia de un masajista
En un primer término, el masajista mantuvo un comportamiento profesional y el masaje se ajustaba a lo que la turista había solicitado. Sin embargo, el profesional cambió drásticamente e hizo caso omiso a los requerimientos de la mujer a la que trataba y tomó una deriva sin contar con su consentimiento. Así, este fue acercando paulatinamente las manos a la vagina de la víctima, pese a su oposición manifiesta.
En un momento dado, el masajista introdujo los dedos en la vagina de la turista británica embarazada. Esta dio un respingo, se levantó de la camilla y comenzó a pedir auxilio a gritos. Personal de recepción acudió a la sala de inmediato y la mujer les explicó lo que le había ocurrido y se marchó en busca de su pareja. Mientras el personal del hotel le pidieron explicaciones al trabajador y comunicaron inmediatamente lo sucedido a la Policía Nacional.
Investigación
A continuación una patrulla de la Policía Nacional se trasladó hasta este hotel de Calas de Mallorca. Los agentes se entrevistaron con la víctima y esta les comunicó que el masaje había empezado correctamente y luego derivó en una presunta agresión sexual. Tras las pesquisas, los agentes detuvieron al masajista por estos hechos.
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