Encontrar animales de compañía en bares, cafeterías y restaurantes es cada vez más habitual, aunque muchos dueños todavía tiene dudas sobre si los establecimientos pueden limitar o prohibir el acceso a las mascotas.
La Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, establece las condiciones para la entrada de animales de compañía en determinados espacios públicos y privados.
¿Pueden entrar las mascotas a bares y restaurantes?
El artículo 29.2 de la Ley de Bienestar animal establece que «los establecimientos públicos y privados, alojamientos hoteleros, restaurantes, bares y en general cualesquiera otros en los que se consuman bebidas y comidas, podrán facilitar la entrada de animales de compañía que no constituyan un riesgo para las personas, otros animales y las cosas, a zonas no destinadas a la elaboración, almacenamiento o manipulación de alimentos, sin perjuicio de lo dispuesto en la normativa sobre salud pública, o de las ordenanzas municipales o normativa específica».
Sin embargo, la ley no obliga a todos los negocios a aceptar mascotas. Cada establecimiento puede decidir si permite o no el acceso de animales en sus instalaciones. En el caso de que no admitan la entrada, debe indicarse mediante un cartel visible desde el exterior del establecimiento.
Ya es oficial: la Ley de Bienestar Animal prohíbe a bares y restaurantes rechazar mascotas sin un cartel visible desde la calle / L.P
Nunca acceder a zonas en las que se manipulen alimentos
Por otro lado, la ley establece una limitación y es que los animales pueden acceder únicamente a aquellas zonas que no estén destinadas a la elaboración, almacenamiento o manipulación de alimentos.
Esto se debe a que los establecimientos deben respetar la normativa sanitaria y una mascota puede interferir en las normas de higiene y seguridad alimentaria.
Los dueños también tiene obligaciones que cumplir
Los responsables deben encargarse de vigilar a sus mascotas en los espacios públicos y privados, evitando que causen daños a otros animales o usuarios que se encuentren en el mismo lugar. Además, los dueños deben garantizar su bienestar, derechos y desarrollo saludable.













