La 17ª etapa del Tour se ha resuelto con una escapada, como era de esperar salvo que los equipos con velocistas en sus filas decidieran controlar la carrera y apostar por una llegada masiva, lo que no ha ocurrido. La victoria ha correspondido a Jasper Philipsen. Tadej Pogacar ha circulado tranquilo y sin excesivos agobios con el único contratiempo sufrido por su compañero británico Adam Yates, descolgado buena parte de la jornada ciclista.
El Tour se adentra a partir de este miércoles en los Alpes, con tres etapas de alta montaña consecutiva. La primera supone una llegada a Orcières, la más sencilla del trío, donde podría darse una escapada con los líderes de la general pensando en las dos llegadas seguidas a Alpe d’Huez, adonde se sube por la vertiente habitual de las 21 curvas (viernes) y a través de La Sarenne.
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