Jasper Philipsen conquistó en la meta de Voiron el triunfo que llevaba buscando todo el Tour de Francia. Fue en el día menos esperado y gracias a un magistral lanzamiento de su compañero Mathieu Van der Poel que le dejó a apenas 150 metros de la línea de meta y con todo a favor. El belga culminó una fuga de 43 ciclistas en la que iban tres españoles (Castrillo, Raúl García Pierna y Balderstone) y que tuvo que sufrir hasta el final para coger a Stuyven, a falta de 4 kilómetros, para jugárselo todo al sprint.
A falta de 17 kilómetros para la meta, el gran grupo fugado de Kooij y Philipsen logró contactar con los cinco corredores, entre ellos Pedersen, que habían sido acompañantes en cabeza de un Stuyven que tenía unos 40 segundos de margen. Pero, desde la unificación de los perseguidores, en un grupo de 44 integrantes, al belga le fueron restando segundos de margen y a falta de 10 kilómetros para meta la diferencia era de 32″ y a falta de 5, de 20″. Una distancia que se esfumó para ver el autoritario triunfo del belga en Voiron.















