El acelerador, hasta el fondo. El Cabildo de Gran Canaria volverá a licitar en la primera quincena de agosto las obras de reforma del Estadio de Gran Canaria para el Mundial de 2030 con un presupuesto actualizado y ajustado al precio real de mercado, aunque todavía no ha confirmado si alcanzará los más de 220 millones de euros que reclaman las constructoras. El anuncio llega un día después de que la Corporación comunicara que daba por cerrada la vía del negociado sin publicidad, un procedimiento que no logró atraer a ninguna empresa al mantener las condiciones del contrato inicial, con los 174 millones de euros previstos. Una cantidad que las constructoras consideran un 40% inferior al coste real de la actuación, motivo por el que también rechazaron concurrir a la primera licitación. Eso sí, la presidenta de la patronal de la construcción de la provincia de Las Palmas, María Salud Gil, ha mostrado su confianza en que la reforma integral del Estadio de Gran Canaria podrá estar terminada a tiempo para la cita mundialista, una vez que el Cabildo publique la nueva licitación.
«El proceso del negociado sin publicidad se agotó sin ninguna empresa interesada», explicó este miércoles en una rueda de prensa el consejero de Deportes, Aridany Romero, quien confirmó que el Instituto Insular de Deportes ya trabaja para sacar adelante la nueva licitación lo antes posible. El objetivo del Cabildo es relanzar el proyecto con unas condiciones adaptadas a la realidad económica actual y que permitan cumplir los plazos previstos para el Mundial de 2030, por lo que la actualización del presupuesto será un elemento clave. Romero aseguró además que la nueva licitación «es viable» y destacó que se ha elaborado tras un proceso de escucha activa con las constructoras.
Romero aseguró que la nueva licitación «es viable» y destacó que se ha elaborado tras un proceso de escucha activa
Las constructoras, tal y como ya habían advertido desde que el ejecutivo insular nombró por primera vez el proceso de negociación, rechazaron acudir a la vía negociada al considerar que no permitía modificar las condiciones esenciales del contrato. De esta forma se mantenían los 174 millones de euros del presupuesto inicial, una cifra que el sector considera alejada del coste real de la actuación, además de unos plazos de ejecución muy ajustados y una penalización que podía alcanzar el 50% del importe total de la obra en caso de incumplimiento.
Futuro Estadio de Gran Canaria. / LP/DLP
Plazos asumibles
No obstante, aunque la nueva licitación supondrá un retraso respecto al calendario inicial y podría desplazar hasta un mes el inicio previsto de los trabajos, el consejero de Deportes aseguró que los plazos siguen siendo asumibles y que el estadio estará listo para el Mundial de 2030. Aridany Romero explicó que la FIFA mantiene un seguimiento continuo de cada sede y que los requisitos se analizarán de forma individualizada en cada instalación. «La FIFA nos ha trasladado en Dallas que iremos hablando de cada sede y de cada estadio en cada momento», señaló.
En este sentido, el consejero puso como ejemplo la reciente final disputada en el estadio de Nueva Jersey-Nueva York, una instalación que no cuenta con cubierta, para señalar que algunos de los criterios exigidos para el Mundial de 2030 todavía están en proceso de definición. «La final del pasado domingo se jugó en un estadio que no está techado y para el Mundial de 2030 es un indicador que se debe cumplir», apuntó Romero.
Capacidad técnica y organizativa
Por otro lado, la presidenta de la patronal de la construcción, María Salud Gil, mostró su confianza en que la reforma del estadio estará finalizada para el Mundial de 2030. «Nosotros estamos convencidos» de la «capacidad técnica y organizativa» de las empresas para ejecutar la obra dentro del calendario previsto, aseguró tras una reunión con representantes del Partido Popular de Gran Canaria.
Gil insistió además en que el procedimiento negociado sin publicidad planteado inicialmente por el Cabildo «era imposible» desde el principio y sigue siéndolo en la actualidad. «Esperamos que esa obra salga con un nuevo concurso, con los precios de mercado y teniendo en cuenta que, cuando se licite, los precios sean los de ese momento y no otros», afirmó.
Remar en la misma dirección

Futuro Estadio de Gran Canaria. / LP/DLP
La presidenta de la patronal defendió que la prioridad pasa ahora por acelerar al máximo la tramitación administrativa. «En este momento lo que hay que hacer es no hacer sangre. Todo lo contrario. Hay que apoyar y confiar en que esta obra salga adelante», señaló. En este sentido, Gil calificó la reforma como un proyecto «emblemático», de gran relevancia para la isla y atractivo desde el punto de vista presupuestario, aunque advirtió de que también presenta una elevada complejidad técnica y financiera.
Salud Gil: «En este momento lo que hay que hacer es no hacer sangre. Todo lo contrario»
Por su parte, el presidente del Partido Popular de Gran Canaria, Carlos Sánchez, expresó el respaldo de su formación a la remodelación del estadio al considerarla una infraestructura «vital» para la isla y para la candidatura de Gran Canaria como sede del Mundial de 2030.
En este sentido, Sánchez expresó su deseo de que la refoma pueda salir adelante «en el menor tiempo posible», al tiempo que pidió al grupo de gobierno claridad y transparencia en la información que traslade sobre el proceso para agilizar la ejecución de una actuación que calificó de prioritaria. «Ya habrá tiempo de analizar lo que se haya podido hacer mal durante el proceso, pero ahora toca remar todos en la misma dirección para que esta infraestructura sea una realidad y Gran Canaria cuente con una de las mejores sedes del Mundial de 2030», remató.
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