La gravedad de un incendio ha obligado a evacuar de forma preventiva dos pueblos del municipio leonés de Castropodame, Turienzo Castañero y San Pedro Castañero, y a solicitar la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
La Junta de Castilla y León ha declarado el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial (IGR) en el incendio forestal declarado este miércoles en Villaverde de los Cestos, ante la amenaza seria para núcleos de población.
La decisión se adoptó después de que uno de los frentes del incendio avanzara hacia Turienzo Castañero, una localidad de unos 170 habitantes, mientras otra lengua de fuego se aproximaba a San Pedro Castañero, con alrededor de un centenar de vecinos.
Los desalojados han sido trasladados a la casa del pueblo de Matachana, donde Cruz Roja ha habilitado un albergue provisional para 200 personas. Bembibre también ha puesto instalaciones municipales a disposición de los evacuados.
En el incendio trabajan 51 efectivos, entre ellos tres cuadrillas de extinción, tres autobombas, dos bulldozer, cuatro agentes medioambientales, dos técnicos, además de otros medios del operativo. La Junta ha solicitado también la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las labores de extinción.
El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, explicó que la evolución del incendio resulta ahora más favorable y señaló que los técnicos han constatado una disminución de la intensidad del fuego.
«Se ha rebajado la fuerza de las llamas, lo que permitirá trabajar en la cabeza del fuego y poder asegurar Turienzo, lo que podría hacer que en las próximas horas podamos acometer la extinción de este incendio», afirmó.
Hasta la zona también se desplazaron la alcaldesa de Castropodame, Pepi Álvarez, varios concejales del municipio y el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Olegario Ramón, para seguir la evolución del operativo.
La regidora mostró, sin embargo, su malestar por el desarrollo de la emergencia y criticó la falta de medios durante las primeras horas del incendio.
«Es inaudito tener que evacuar dos pueblos y, sobre todo, estoy muy enfadada porque los medios no han sido los necesarios. No se tenía que haber llegado a este extremo, que llegue la noche y tengamos las llamas a las puertas de casa», lamentó.
Álvarez reclamó además un mayor despliegue de recursos para combatir el incendio. «No queremos que vengan a hacer valoraciones, queremos que vengan efectivos. Al no venir medios aéreos los pueblos están a punto de quemarse», protestó.











