Unas 400 personas participaron este miércoles por la tarde/noche en la cena reivindicativa, protagonizada por el colectivo Brunzit en la plaza de Cort, en Palma. Sin embargo, la cena se convirtió en una protesta con la que la organización quiso denunciar las trabas administrativas que, según ellos, pone el Ayuntamiento a la celebración de actividades impulsadas por colectivos sociales. La convocatoria, que se desarrolló pese a la prohibición municipal del Sopar a la Llesca, también sirvió para reivindicar «el derecho de la ciudadanía a recuperar los espacios públicos del centro de la ciudad«, asegura el colectivo.
Los primeros asistentes comenzaron a llegar sobre las 19.45 horas. A medida que avanzaba la tarde, la afluencia fue aumentando, llegando a alcanzar las 400 personas. Incluso algunas personas que pasaban por la zona decidieron quedarse al ver el ambiente y las actividades organizadas.
El acto reunió a personas de todas las edades, desde niños hasta familias. Muchos de los participantes acudieron con camisetas reivindicativas con lemas como ‘Fem curt el camí’ u ‘Obrim Camí’. Además, el Ateneu Popular La Fonera instaló varias mesas donde ofrecía camisetas, carteles, banderas y otros materiales con mensajes como ‘Som l’illa defensant-se’ o ‘Palma antifeixista’. Todos estos materiales podían adquirirse mediante aportación voluntaria.
Los asistentes llevaron su propia comida, principalmente pa amb oli, que cenaron de pie o sentados en el suelo sobre manteles y sillas plegables que algunos habían trasladado hasta la plaza. Durante la concentración, también se escucharon bocinas y otros instrumentos para animar el ambiente.
Brunzit carga contra el Ayuntamiento por la prohibición del Sopar a la Llesca
Durante el acto, una portavoz de Brunzit tomó la palabra para explicar los motivos de la convocatoria y cargar contra la actuación del Ayuntamiento de Palma. «Estamos aquí para denunciar las trabas administrativas para no celebrar nuestra cena. No es solo esta actividad, sino que también se han denegado otras iniciativas y se ha señalado a personas simplemente por protestar«, afirmó.
En su intervención, también recordó la reciente detención de dos activistas antiturismo en Santa Maria del Camí y defendió que «esta tierra también es nuestra y queremos defender nuestros derechos, tanto hoy como este domingo en la manifestación contra la saturación turística«. El discurso fue recibido con aplausos y con consignas coreadas por parte del público, como “las calles serán siempre nuestras«.
La portavoz del colectivo también criticó que el Ayuntamiento les comunicara la denegación del permiso “apenas dos días antes del evento”, pese a que la solicitud se había presentado «dos meses atrás«. Según explicó, la resolución no incluía una justificación clara, sino que “simplemente se nos ha dicho que no se puede«.
El Ayuntamiento, según explicó el colectivo, ofreció trasladar la actividad a otras plazas como la de Quadrado o la de Llorenç Villalonga. Sin embargo, Brunzit rechazó estas alternativas porque considera que su reivindicación consiste en “recuperar espacios céntricos que la ciudadanía ha dejado de sentir como propios” debido a la masificación turística.
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