FINAL DEL MUNDIAL | La coral España de Lamine desafía la hegemonía de la Argentina de Messi

Si el fútbol consistiera en una mera sucesión de pases, faltas, disparos y paradas con el objetivo de marcar un gol más que el rival a lo largo de 90 minutos, la de esta noche sería una final de la Copa del Mundo más, como hubo 22 antes, como habrá muchas más en el futuro. Pero no, el fútbol no consiste en eso, no al menos el fútbol que mueve decenas de miles de millones de euros al año en todo el planeta. Los hitos que suceden sobre un terreno de juego son simples herramientas argumentales con las que construir narrativas que se instalan en la cultura popular. No emocionan los goles, emocionan las historias que los adornan y que les dan sentido.

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