Marc Cucurella ha elegido para sus desplazamientos un vehículo que difícilmente pasa desapercibido. El futbolista conduce un Mercedes-AMG G 63, una de las versiones más deportivas y exclusivas del conocido todoterreno alemán. Su diseño de formas rectas mantiene la imagen característica del Clase G, aunque bajo la carrocería esconde una mecánica capaz de ofrecer unas prestaciones muy alejadas de las de un todoterreno convencional.
El modelo parte en España de los 223.000 euros y pertenece a una categoría en la que el lujo y el rendimiento tienen prácticamente el mismo protagonismo. El Clase G nació como un vehículo pensado para enfrentarse a terrenos complicados, pero con el paso de las décadas ha evolucionado hasta convertirse en uno de los SUV premium más reconocibles, manteniendo buena parte de sus rasgos originales.
Capaz de acelerar como un deportivo
El protagonista de este todoterreno se encuentra bajo el capó. Equipa un motor V8 biturbo de 4,0 litros que desarrolla 585 CV y alcanza un par máximo de 850 Nm. A esta mecánica se suma un sistema híbrido ligero de 48 voltios, una transmisión automática de ocho relaciones y tracción integral, una combinación que permite mover con soltura un vehículo que supera las 2,6 toneladas.
Su tamaño y peso no impiden que las cifras de aceleración sean propias de coches mucho más ligeros. El G 63 es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en apenas 4,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 220 km/h, limitada electrónicamente. La aerodinámica de su carrocería, marcada por las líneas rectas, condiciona unas prestaciones que sorprenden todavía más teniendo en cuenta sus dimensiones.
El todoterreno podría quedarse en Reino Unido
Además de su imponente mecánica, el vehículo utilizado por Cucurella cuenta con elementos personalizados, entre ellos unas grandes llantas que potencian su aspecto deportivo. El conjunto roza los 4,9 metros de longitud y combina el espacio y las capacidades propias de un todoterreno con un interior orientado al confort y al lujo.
Sin embargo, el futbolista podría tener que dejar este coche en Reino Unido tras su llegada al Real Madrid. El vehículo que utilizaba durante su etapa en el Chelsea está configurado con el volante a la derecha, mientras que en España lo habitual es conducir con el puesto de conducción a la izquierda. A esto se suma que el nuevo club del jugador mantiene un acuerdo de patrocinio con BMW, cuyos modelos electrificados son los habituales entre la plantilla.









