España está a punto de disputar la final del Mundial contra Argentina, un acontecimiento que ha reactivado todas las promesas que los jugadores hicieron antes de que el balón empezara a rodar.
En aquel momento parecían simples bromas, guiños cómplices o supersticiones de vestuario. Ahora, con la selección a un paso de la gloria, esos compromisos han vuelto a escena con fuerza, convertidos en un fenómeno viral que acompaña la ilusión del país.
La posibilidad real de levantar la copa ha hecho que los aficionados recuperen vídeos, entrevistas y declaraciones en las que los internacionales se comprometían a cumplir retos tan llamativos como personales. La final no solo decidirá un campeón: también marcará el inicio de una cadena de transformaciones, tatuajes y cambios de imagen que podrían convertirse en uno de los grandes relatos paralelos del triunfo.
Promesas de tinta, tijeras y tintes: el repertorio más peculiar de la selección
Entre las promesas más comentadas destacan las de Baena, Borja Iglesias y Cucurella, que aseguraron que se tatuarían la cara de Luis de la Fuente si España ganaba el Mundial.
Baena asegura que se tatuaría la cara del seleccionador en su pierna izquierda que es donde tiene todos sus tatuajes con temática de futbol.
Pedri prometió teñirse el pelo de blanco o de rubio, un cambio radical que él mismo reconoció que nunca se atrevería a hacer en circunstancias normales.
Gavi, por su parte, fue más allá y aseguró que se teñiría de rosa, un color que se ha convertido en uno de los símbolos de su personalidad más espontánea. Ferran Torres afirmó que se raparía completamente, un gesto que muchos aficionados ya han imaginado en montajes y bromas virales.
Lamine Yamal, en uno de sus videos en su canal de youtube, se comprometió a llevar barba y bigote durante tres semanas, un reto que él mismo definió como «un sacrificio estético importante» además de sortear 100 auriculares de la marca ‘Beats’ entre sus seguidores.
David Raya anunció que se tatuaría algo relacionado con el Mundial, sin concretar el diseño pero dejando claro que sería un recuerdo permanente. Fabián Ruiz, en una entrevista en Teledeporte, dejó su destino en manos del público: haría lo que los fans dijeran, convirtiéndose en el jugador más abierto a la creatividad colectiva.
En contraste, Nico Williams se negó a prometer nada. Explicó que no le gusta «eso de escupir para arriba», dejando claro que prefería centrarse en el juego y evitar compromisos que pudieran volverse en su contra.
Cucurella, el portavoz de la promesa más extrema
Si hay un jugador que ha dado altavoz constante a su promesa, ese es Marc Cucurella. El defensa ha repetido en varias entrevistas que, si España gana el Mundial, se tatuará una pequeña cara de Luis de la Fuente en alguna parte del cuerpo, aunque todavía no ha decidido dónde. Su compromiso, tan peculiar como mediático, se ha convertido en uno de los grandes temas de conversación entre aficionados y periodistas.
Cucurella ha recordado que en la Eurocopa ya se atrevió con algo arriesgado, teñirse el pelo de rojo, y que, para un Mundial, «tocaba hacer algo más fuerte». Su insistencia y su tono desenfadado han convertido su promesa en un símbolo del ambiente distendido y supersticioso que rodea a la selección, y en uno de los gestos más esperados si España levanta el trofeo.
La final, la ilusión y el eco de unas promesas que podrían marcar la celebración
Con la final a la vuelta de la esquina, España no solo sueña con levantar la copa: también imagina cómo los jugadores cumplirán unas promesas que, de hacerse realidad, podrían protagonizar algunos de los momentos más comentados del deporte español en los próximos días.
La selección se juega el título, pero también la posibilidad de ver a sus protagonistas transformarse, tatuarse, teñirse o raparse en una celebración que podría ser tan histórica como inolvidable.
Fuente: Sport













