Ocho residentes de tres casas de la urbanización Puig de sa Bassa, en Son Servera, tuvieron que ser desalojados esta mañana por las proximidades de un incendio que arrasó unos 7.000 metros cuadrados de monte. La intervención de los equipos de extinción del Ibanat y los Bombers de Mallorca permitió controlar el fuego en apenas un par de horas y sofocarlo total mente a mediodía, aunque las llamas llegaron a unos treinta metros de los domicilios.
Según informan fuentes de los distintos organismos de emergencia, el fuego se detectó poco antes de las ocho de la mañana en el Puig de sa Bassa, una urbanización de casas aisladas y rodeadas de vegetación en el térmimo municipal de Son Servera. Los primeros en acudir fueron patrullas de la Policía Local, que recibieron el aviso del 112. De inmediato comprobaron que las llamas se extendían con rapidez monte arriba, con una vegetación muy seca tras semanas con altas temperaturas, y amenazaban cinco chalés.
Policías, guardias civiles y miembros de Protección Civil acudieron rápidamente a las casas más próximas al fuego y urgieron a los residentes a desalojarlas ante el grave riesgo en el que se encontraban. Finalmente comprobaron que solo tres de las viviendas estaban ocupadas por ocho personas, que salieron por sus propios medios.
Mientras tanto se había puesto en marcha el dispositivo de extinción, en el que colaboraron el Ibanat y los Bombers de Mallorca, así como la Brigada Municipal.
Los Bombers movilizaron efectivos de sus parques de Felanitx y Manacor, mientras que por parte del Ibanat participaba una docena de bomberos con dos autobombas, así como una avioneta y un helicóptero de extinción.
Los equipos de emergencia se encontraron con grandes dificultades, tanto por la orografía, que facilitaba el empuje del fuego montaña arriba, como por el viento y la extrema sequedad de la vegetación.
Sin embargo, la rápida actuación permitió controlar el avance del fuego sobre las diez de la mañana. Los equipos continuaron refrescaron la zona hasta que el incendio se dio por extinguido sobre la una del mediodía. En algunos casos las llamas habían quedado a apenas treinta metros de las casas.
Una vez controlada la situación, los vecinos desalojados pudieron volver a sus domicilios.
Tanto el alcalde de Son Servera, Pep Servera, como el teniente de alcalde y concejal de Policia, Bernat Grimalt, estuvieron en la zona desde el primer aviso siguiendo las evoluciones del incendio. Una vez culminada la extinción, la Guardia Civil abrió una investigación para determinar el origen del fuego.
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