Varias balas había esquivado Aragón este verano hasta que la bomba estalló en el corazón de las Cinco Villas. La concatenación de seis incendios forestales hizo un daño relativo en campos de cultivo y masa agrícola, aunque la colaboración del viento se prestó a cercar y controlar los siniestros, que no causaron daños en los cascos urbanos. El mismo viento, junto a un calor sostenido y extremo, ha dopado el fuego declarado en Orés al mediodía del domingo, que avanza sin control por los montes cincovilleses y este lunes ha obligado a evacuar Uncastillo, donde el fuego estaba a las puertas del pueblo este lunes por la tarde y que se suma a las previamente desalojadas localidades de Asín, Luesia, Orés y Malpica de Arba. En total, unas 700 personas han tenido que dejar sus casas.
Las llamas han devorado en apenas un día y medio masa forestal y terrenos de cultivo en un perímetro de 6.000 hectáreas, lo que sitúa ya el siniestro como uno de los más graves en lo que va de siglo. El fuego se adentró, además, en el casco urbano de Asín, donde al menos tres casas quedaron por completo calcinadas y cerca de una decena fueron parcialmente quemadas. Por el momento, la evacuación preventiva permite no tener que lamentar pérdidas humanas, como ocurrió en el incendio de Los Gallardos, en Almería, donde 13 personas perdieron la vida la semana pasada.
Las previsiones no eran optimistas desde que el consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, advirtió del «gran potencial de destrucción». La cabeza del fuego se desplazó durante el día de ayer hacia el noreste, en dirección Uncastillo, azuzado por vientos de componente sur, lo que obligó al desalojo de la población, cuyo censo es de casi 600 vecinos, probablemente más ahora por el periodo vacacional, que fueron reubicados en el Casino de Ejea de los Caballeros. Sin embargo, los equipos de extinción esperaban un cambio de dirección del viento hacia el final de la tarde, con entrada de rachas de cierzo que podrían servir como combustible a los flancos más próximos al este, cerca de poblaciones como Biel o El Frago.
Más de 400 efectivos desplegados
Más de 400 efectivos y 20 medios aéreos de múltiples administraciones (Gobierno de Aragón, Ministerio de Transición Ecológica, Diputación de Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, Gobierno de Navarra o Protección Civil), así como decenas de agricultores que colaboran con su maquinaria creando cortafuegos y labrando superficies de cultivo, trabajaron en la zona durante la jornada de este lunes. El presidente aragonés, Jorge Azcón, desplazado al Puesto de Mando Avanzado ubicado en Farasdués, elogió la coordinación del operativo e hizo un llamado a la prudencia ante el «dramático año en incendios» que sufre la comunidad.
Pedro Sánchez, por su parte, ha afirmado en su cuenta de X (antes Twitter) que está siguiendo «muy de cerca» la evolución del incendio forestal de Orés. «Toda mi solidaridad con los vecinos y vecinas afectados por el incendio en Orés. Hemos movilizado todos los recursos necesarios para hacer frente a la emergencia. Mucha precaución y sigamos las indicaciones de las autoridades», ha manifestado Sánchez. La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, visitará este martes el PMA en Farasdués.
La práctica totalidad de las carreteras del entorno se mantienen cortadas. La A-1202 está clausurada desde Sádaba, mientras que la A-1204 está cerrada desde Farasdués. También ha sido interrumpida una línea de media tensión por motivos de seguridad.
El consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Luis Biendicho, desplazado por la tarde a Farasdués, calificó el incendio como «de gran magnitud», y se mostró «muy preocupado». «Esta noche seguiremos trabajando y mañana veremos si se puede ya empezar a perimetrar», señaló el responsable aragonés.
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