Para chicos que vienen de circunstancias complicadas, el equipo es lo más cercano a una familia

La exclusión social no es solo la falta de recursos, sino el sentimiento de no pertenencia. Para muchas familias, el coste de una actividad extraescolar deportiva es inasumible, pero hay iniciativas que luchan por cambiarlo. La asociación ‘Todos Juegan’ trabaja para que ningún niño se quede sin practicar deporte por falta de recursos, una herramienta que va más allá del juego y se convierte en un motor de integración, disciplina y trabajo en equipo.

Es la historia de Elibeth y su hijo, quien soñaba con jugar al fútbol. «Llevaba hace tiempo intentando meter el niño en un equipo de fútbol, pero me resultaba muy muy difícil por la situación económica«, relata en una entrevista en  ‘La Tarde‘ de COPE. Su alegría es inmensa desde que conoció la ONG Todos Juegan, que ha hecho posible el sueño de su hijo: «Estoy muy contenta, el niño está muy contento, yo estoy más feliz que él, y, por supuesto, no me pierdo ninguno de sus partidos». El artífice de este proyecto es José Ignacio Arrufat, presidente de ‘Todos Juegan’, quien ha compartido su labor en el programa ‘La Tarde‘ de COPE

El nacimiento de un proyecto solidario

La idea de ‘Todos Juegan’ nació de la propia experiencia de Arrufat. Todo comenzó cuando entrenaba voluntariamente a un equipo en la zona de Chamberí y Malasaña. «Mi hijo me empezó a hacer fichajes de su clase y trajo a un chico que vivía en una residencia de menores tutelados«, explica. 

Al contactar con la residencia y conocer sus circunstancias, se comprometió a llevarlo a los entrenamientos y partidos. Fue entonces cuando vio la realidad de muchos niños y niñas de barrio, no solo tutelados, sino de familias con pocos recursos que no podían asumir los 40 o 50 euros al mes que cuesta un equipo.

Lo que empezó como una ayuda puntual entre los padres del equipo, creció al ver que el problema se repetía en todos los barrios de Madrid. «Se me ocurrio hacer esta asociación sin ánimo de lucro para intentar ayudar en todos los barrios donde pudiésemos», afirma Arrufat.

Más que un equipo, una familia

El equipo es lo más cercano a una familia, un lugar donde la gente le está sonriendo, le está dando un abrazo»

José Ignacio Arrufat

Presidente de ‘Todos Juegan’

Para los niños en situaciones vulnerables, un equipo es mucho más que eso. Tras ocho años viendo estas realidades, Arrufat tiene claro el impacto del deporte. Para chicos que vienen de circunstancias complicadas o familias desestructuradas, «el equipo es lo más cercano a una familia, un lugar donde la gente le está sonriendo, le está dando un abrazo». 

Destaca que lo más importante es que les «hace pertenecer a algo«, fomentando la autoconfianza y ayudándoles a «labrar un futuro, empezando por un presente».

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Niños jugando al futbol 

El modelo de ‘Todos Juegan’ se basa en ser «conectores«. La ONG recibe casos de jóvenes en riesgo de exclusión a través de instituciones como Cáritas, Fundación Balia o Cruz Roja, y los conecta con clubes deportivos. La mayoría de los clubes responden «muy bien», según Arrufat. 

Muchos se encontraban con el mismo dilema, como refleja una frase que su presidente ha escuchado a menudo: «Nos vienen familias que no tienen dinero, que quieren jugar, y claro, nosotros no somos una ONG». Ahora, la asociación les da una respuesta: «Tenéis una ONG a la que podéis llamar y os van a ayudar».

El deporte es como una excusa para que esté en la red social de los barrios para ayudar a ese joven a prosperar»

José Ignacio Arrufat

Presidente de ‘Todos Juegan’

El trabajo no termina ahí. La organización realiza un seguimiento social para asegurarse de que el joven tenga una oportunidad de futuro, más allá de su rendimiento deportivo. «El deporte es como una excusa para que esté en la red social de los barrios para ayudar a ese joven a prosperar», subraya Arrufat.

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