Imperativos categóricos

Somos un saco de genes, la materia inmortal que nos domina. Son ellos los que imponen el fin y propósito de nuestra breve existencia terrenal: Reproducirnos, pasarlos a otro cuerpo que ellos diseñan. Así nos ve Richard Dawkins, meros instrumentos de nuestros genes. Si no fuera porque podemos negarnos a cumplir sus órdenes. En nuestras manos está reproducirnos y tampoco ellos, que nos han hecho, pueden evitar que decidamos acabar con el saco que los contiene cuando nos dé la gana.

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