La polémica ha estallado en los cuartos de final del Mundial 2026 que enfrentan a Noruega e Inglaterra en el Hard Rock de Miami. El partido, que se fue a la prórroga con empate a uno, y que finalmente ganó Inglaterra (1-2), ha quedado marcado por las quejas del equipo noruego sobre el gol del empate de Jude Bellingham en el minuto 45+2, después de que Andreas Schejelderup adelantara a los suyos.
La selección noruega ha protestado al considerar que, en la jugada del gol inglés, el balón tocó en la ‘spider cam’ (la cámara aérea) antes de que Bellingham rematara a portería. Según su versión, este contacto habría alterado la trayectoria del esférico.
La FIFA zanja el debate con tecnología
La FIFA ha respondido a la reclamación basándose en los datos de su tecnología. La organización ha explicado que el sensor del ‘Connected Ball’ no ha mostrado ningún pico en el ‘latido del balón’ mientras estaba en el aire, por lo que no existe evidencia de que el balón impactara con el cableado aéreo.
La FIFA niega que el balón tocara el cable de la ‘spidercam’ en el gol de Bellingham, en el Noruega – Inglaterra
Con esta aclaración, el organismo rector del fútbol mundial da por válida la jugada. «No hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón«, han sentenciado desde la FIFA. El ganador del encuentro se medirá en semifinales al vencedor del Argentina-Suiza.













