El Deportivo no renovará de forma automática el convenio que mantiene con la Federación de Peñas desde 2017. El club emitió este viernes un comunicado en el que confirma su decisión de no prorrogar un acuerdo que, entre otras medidas, incluía el reparto de entradas en partidos a domicilio. En su escrito confirma, también, la apertura de un nuevo proceso de diálogo para «revisar, actualizar y mejorar los mecanismos de relación existentes» entre el club y las peñas. Asegura que esta decisión ha sido meditada desde hace tiempo y que no está vinculada a la asamblea que las peñas convocaron junto a Riazor Blues y Old Faces en los aledaños del estadio para mostrar su rechazo a la subida de precios en la campaña de abonados y las medidas específicas que se aplican a los socios de Marathon Inferior.
«El Real Club Deportivo inicia un proceso de actualización del modelo de relación con las peñas deportivistas, con el objetivo de seguir mejorando una vinculación que forma parte esencial de la historia, la identidad y el día a día del club y adecuarla al marco legal en materia de espectáculos públicos y de LaLiga», expresa el club en su comunicado. La entidad blanquiazul y las peñas mantuvieron desde 2017 un convenio de colaboración que se ha mantenido en vigor durante casi una década.
Entre las medidas principales de este convenio se encuentra el reparto de entradas para los partidos del Deportivo lejos de Riazor. La Federación de Peñas, según este acuerdo, se encargaba de gestionar el 40% de los billetes visitantes. El 60% restante quedaba a cargo del propio club. Dejará de aplicar ya esta misma temporada, a falta de sentarse a buscar un nuevo convenio, algo a lo que el club se muestra predispuesto.
Nuevo marco de colaboración
Con esta decisión, la entidad buscará, según confirma en su escrito, un nuevo marco de diálogo que garantice la «transparencia, equidad e igualdad de oportunidades para el conjunto de la masa social deportivista». Propone abordar «de forma constructiva» procedimientos relacionados «con la gestión de entradas para partidos como visitante, los sistemas de registro de peñistas y los mecanismos de prevención y respuesta frente a cánticos ofensivos e incidentes».
«Esta iniciativa nace de la voluntad de adaptar el marco actual a la realidad presente del deportivismo y del fútbol profesional, avanzando hacia un modelo más próximo, transparente, participativo y útil para todas las partes, pero también más exigente y responsable en términos de prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia», expone el Dépor en su comunicado.
La entidad quiere, por tanto, actualizar la gestión de la adjudicación de billetes en los duelos lejos de Riazor y evitar gritos de la afición durante los partidos en casa que le puedan acarrear multas y sanciones económicas al club por incluir mensajes violentos u ofensivos. El Deportivo fue en los últimos cursos uno de los clubes más castigados por este motivo en Segunda División y quiere reducir el riesgo de afrontar multas similares en Primera, que supondrán importes mayores que en la categoría de plata y que además están más controlados en la máxima categoría del fútbol español. «El objetivo es construir espacios que permitan anticipar riesgos, actuar con mayor rapidez y claridad ante comportamientos contrarios a la normativa y garantizar que las peñas sean parte activa de la solución para conseguir espacios más seguros y de respeto», remarca la entidad herculina en su comunicado.
Asegura que muestra «una voluntad clara de diálogo, escucha y construcción conjunta» en busca de un nuevo acuerdo que entre en vigor para el nuevo curso, que comienza dentro de poco más de un mes contra el Elche en Riazor.














