En respuesta a la petición de una mayoría de países, la Comisión Europea ha anunciado que ha presentado una propuesta con una serie de opciones para limitar o prohibir el comercio con los territorios palestinos ocupados por Israel, en respuesta a la creciente violencia en Gaza y Cisjordania.
«La Comisión ha enviado un documento con opciones a nuestros Estados miembros, en consonancia con las conclusiones del Consejo Europeo de junio», ha confirmado este jueves el portavoz del Ejecutivo comunitario, Olof Gill. Ese documento incluye la posibilidad de «mejorar el sistema actual de trato diferenciado» respecto al comercio con los territorios ocupados, pero también «opciones para restringir o prohibir» las importaciones.
Los ministros de Exteriores se reunirán el próximo lunes para examinar la propuesta. La duda es si lo harán con vistas a tomar una decisión o simplemente para una nueva ronda de conversaciones con el objetivo de ponerse de acuerdo. Hasta ahora, la UE ha sido incapaz de tomar medidas contra Israel, a pesar de los cientos de miles de civiles muertos en bombardeos en Gaza, las restricciones a la ayuda humanitaria o la violencia en Cisjordania.
Cuestión de expectativas
Durante meses, España, Irlanda y Eslovenia pidieron suspender el acuerdo de asociación con Israel, después de que un informe de la Comisión certificara que Israel estaba violando el derecho internacional con sus operaciones en Gaza. Sin embargo, los gobiernos europeos fueron incapaces de lograr la mayoría necesaria.
Después, el pasado mes de septiembre, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, planteó suspender las ventajas comerciales de las que disfrutan los israelíes en el marco del acuerdo. En la práctica, esto se traduce en imponer, por ejemplo, de nuevo aranceles a ciertos productos. La medida apenas afectaría a un 37% del comercio con el país. Pero tampoco salió adelante.
El pasado mes de mayo, Francia y Suecia lideraron una propuesta para prohibir o limitar el comercio con los territorios palestinos ocupados. Una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 2024 determinó que los miembros de las Naciones Unidas están de hecho obligados a abstenerse de comerciar con las colonias ilegales israelíes. Es decir, simplemente supondría cumplir con la legalidad.
Durante meses, la Comisión arrastró los pies. La propia jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, mostró su frustración tras una reunión informal de ministros en Chipre, dando a entender que no era su competencia y que ella no podía hacer más que esperar. Tras la presión de varios países durante el Consejo Europeo de junio, Bruselas ha puesto la propuesta sobre la mesa, aunque no está claro que pueda salir adelante.
Unanimidad vs mayoría
La cuestión fundamental pendiente por resolver es qué base legal utiliza la Comisión para plantear la propuesta. Si Bruselas considera que tomar estas medidas supone imponer sanciones contra Israel, cualquier decisión supone una unanimidad inalcanzable. Si entiende que es una medida comercial, que salga adelante depende de una mayoría más que probable.
Un centenar de expertos, entre ellos el que fuera director de comercio de la Comisión, Ignacio García Bercero, enviaron una carta a la propia presidenta de la Comisión, a Kallas y al comisario de comercio. En ella, defienden que la medida es «una medida legal internacional». También dejaron claro que el marco comercial de la UE «constituye la base jurídica adecuada» para restringir el comercio con los asentamientos israelíes ilegales.
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