- Apagón del 2 de julio en la Guardia Civil
- Causas del fallo eléctrico
- Planta de Energía de Alimentación Ininterrumpida
- Extrema urgencia de equipos técnicos
- Impacto del apagón en las Fuerzas Armadas
Apagón del 2 de julio en la Guardia Civil
La Guardia Civil sufrió el 2 de julio una especie de réplica a pequeña escala de ese apagón que dejó a oscuras viviendas, oficinas y comercios, paralizó trenes y ascensores y llevó el caos a la circulación de vehículos.
Militares de @UMEgob trabajarán esta noche en las diferentes tareas asignadas tras el #apagón, desde el rescate de pasajeros atrapados en trenes, hasta el suministro de combustible en hospitales.
Tambien repartirán mantas y provisiones en las estaciones de #Atocha y #Chamartín. pic.twitter.com/zPyLQkKbNU
— Ministerio Defensa (@Defensagob) April 28, 2025
Causas del fallo eléctrico
Ese 2 de julio, unidades de la Guardia Civil repartidas por España se quedaron sin servicio de teléfono fijo y sin sistemas informáticos.
¿El motivo? Una bajada repentina de tensión eléctrica que desencadenó un fallo general en equipos del instituto armado.
El suceso se produjo en plena polémica por la investigación judicial que afecta a los dos principales responsables de la Guardia Civil: la directora general, Mercedes González, y el director adjunto operativo, teniente general Manuel Llamas. Eso provocó comentarios sobre sospechas (sin base) de que se hubiera producido un corte intencionado que podría haber borrado información.
Planta de Energía de Alimentación Ininterrumpida
Pues bien: dos semanas antes, el Ministerio del Interior había hecho pública la formalización de un contrato relacionado con el suministro de electricidad para sistemas de la Guardia Civil.
El departamento de Fernando Grande-Marlaska reaccionó ante los problemas que generó el apagón eléctrico de abril de 2025.
“El día 28 de abril de 2025 se produjo un apagón eléctrico que afectó gravemente al funcionamiento de la PEAI del CPD”, es decir, a la Planta de Energía de Alimentación Ininterrumpida (PEAI) del Centro de Procesamiento de Datos, de la Dirección General de la Guardia Civil.
Según Interior, “este evento provocó un uso intensivo y continuado de los sistemas de alimentación ininterrumpida, generando averías críticas y un riesgo elevado para la continuidad del suministro eléctrico”.
Extrema urgencia de equipos técnicos
Por eso tuvo que activar una “declaración de emergencia” para la contratación de las obras, suministro e instalación de equipos técnicos para asegurar el funcionamiento de la Planta de Energía de Alimentación Ininterrumpida (PEAI), del Servicio de Informática de la Guardia Civil.
Tramitó la contratación de esos trabajos por el procedimiento negociado sin publicidad y de emergencia, debido a la “extrema urgencia resultante de acontecimientos imprevisibles”.
En respuesta a las incidencias causadas por el #apagón, la @guardiacivil ha desplegado unidades de seguridad ciudadana y de la Agrupación de Tráfico para restablecer la circulación y garantizar los servicios esenciales y la seguridad ciudadana.
Se recomienda:
○ Mantener la… pic.twitter.com/PhYNfFXHbt— Guardia Civil (@guardiacivil) April 28, 2025
Adjudicó el contrato por 375.564,93 a Vertiv, una empresa con sede en Madrid que se define como “líder mundial en infraestructura digital crítica”.
Impacto del apagón en las Fuerzas Armadas
El gran apagón del 28 de abril de 2025 provocó que algunos órganos del sector público tomaran medidas para evitar quedarse paralizados en caso de otra emergencia similar.
En las Fuerzas Armadas, varias unidades se lanzaron a adquirir generadores de electricidad que funcionan con combustible.
Así lo hicieron al menos el Arsenal de Ferrol, de la Armada, y las bases aéreas de Zaragoza y de Torrejón de Ardoz, por parte del Ejército del Aire.
El objetivo está claro: poder mantener la operatividad y la continuidad de las operaciones críticas, en ese caso de las Fuerzas Armadas, si vuelve a producirse un corte del suministro eléctrico de la magnitud y duración (más de diez horas) que el gran apagón.
Sin embargo, si las “obras, suministro e instalación de equipos técnicos para asegurar el funcionamiento de la Planta de Energía de Alimentación Ininterrumpida (PEAI), del Servicio de Informática de la Guardia Civil” se llegaron a ejecutar al completo -y según los plazos parece que sí-, no lograron evitar la caída de tensión que afectó a unidades de la Guardia Civil a principios de este mes de julio.













