Las peligrosas redes de arrastre de los pesqueros no solo atrapan aquellas especies que son el objetivo de las capturas. También acaban en ellas muchas otras que no debían pescarse, pero que caen en ellas de forma accidental. De este modo, delfines, marsopas, tortugas marinas, tiburones y otros animales protegidos mueren de forma no intencionada porque los actuales sistemas pesqueros no son capaces de discriminar adecuadamente las especies. Ahora, un equipo de investigadores ha descubierto un sistema sencillo y eficaz que puede ayudar a reducir este problema.
El procedimiento parece tremendamente simple, pero dos experimentos sucesivos han demostrado su efectividad. En síntesis, consiste en colocar botellas reutilizadas de plástico o de vidrio en las redes.
Per Berggren, profesor de la School Natural & Environmental de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), ha ideado este método para aprovechar residuos y convertirlos en un recurso para salvar la vida marina.
‘Espejos’ en los que rebota el sonido
Según el estudio publicado en Fisheries Research, la clave del sistema consiste en que estas botellas atadas a las redes funcionan como ‘espejos’ de sonido, al hacer rebotar las ondas que emiten delfines y otros animales, de modo que pueden detectar mejor la presencia de estas peligrosas artes pesqueras.
Botellas usadas en los experimentos / Marine Mammal Science
Las botellas de plástico llenas de aire reflejan los ecos de los pulsos sonoros que emiten los delfines para orientarse, lo que las hace mucho más fáciles de detectar que las redes de nylon, prácticamente invisibles para su sistema de ecolocación. Por su parte, las botellas de vidrio, provistas de tornillos en su interior, producen ruido con el vaivén de las olas, lo que también sirve para alertar a los animales sobre la presencia de las redes.
Primeras pruebas y éxito definitivo
Las primeras pruebas fueron realizadas en pesquerías artesanales de Brasil, Perú y Zanzíbar, en los años 2020-2022. En Brasil se observaron resultados positivos en aquellas redes equipadas con estas botellas, pero no así en los ensayos de Perú y Zanzíbar, donde apenas hubo variaciones respecto a las redes sin botellas. Ello es así, especulan los investigadores, porque en estos últimos casos las redes estaban colocadas cerca de la superficie, un entorno habitualmente más ruidoso que el fondo marino.

Delfín enredado en un arte de pesca accidentalmente / Greenpeace
El sistema fue luego probado en un segundo estudio, publicado en Marine Mammal Science. Se contó con la ayuda de pescadores locales previamente instruidos en la colocación de las botellas. Entre 2020 y 2025, se realizaron 318 pruebas en Brasil, y la presencia de botellas plásticas logró una reducción del 88% en la captura incidental de delfines. Además, la cantidad de peces capturados para consumo o venta fue la misma en redes convencionales y modificadas, lo que refuerza la viabilidad del sistema.
La pesca objetivo no se ve alterada
De acuerdo con las investigaciones, esta metodología no afecta el volumen de pesca de especies objetivo, lo cual constituye un elemento fundamental para la aceptación del sistema entre las comunidades pesqueras. Además, el uso de materiales reciclados contribuye a la gestión de desechos plásticos, al dar una nueva vida a residuos que, de otro modo, permanecerían en el medio ambiente. “Esto sí que es reciclaje que rescata delfines”, afirmó Berggren.
Los autores de los estudios resaltaron que “el método puede ser probado en otras regiones y, si resulta eficaz, adoptado de manera amplia para mejorar la conservación de delfines costeros”. De hecho, los resultados obtenidos en Brasil ya han impulsado nuevas pruebas en pesquerías de Camboya y Congo.
El equipo científico destacó que la fijación de las botellas a las redes se realizó con sistemas seguros para evitar desprendimientos y contaminación marina adicional.
Fuente: Información















