El productor, arreglista y compositor sevillano Ricardo Pachón, artífice de algunos de los discos más influyentes del nuevo flamenco, ha fallecido este miércoles a los 89 años. El nombre de Pachón irá ya siempre asociado al gigantesco ‘La leyenda del tiempo’, el disco con el que Camarón de la Isla reinventó el flamenco en 1979, pero no son menos valiosos los nuevos caminos que el productor abrió al género en sus trabajos con artistas como Lole y Manuel, Veneno y Pata Negra.
Nacido en Sevilla en 1937, Pachón creció en el barrio de Santa Cruz y se interesó por el flamenco -y por la guitarra- desde pequeño. Pero el verdadero deslumbramiento llegó cuando se mudó a Triana y empezó a confraternizar con los gitanos del barrio, que le descubrieron una nueva manera de vivir y compartir la música. Viajó a Londres y a París, se interesó por el rock y el jazz y acogió como una revelación la publicación del disco ‘Rock encounter’, que reunió a los guitarristas Sabicas y Joe Beck.
De Smash a Lole y Manuel
En 1970 empezó a trabajar como mánager del grupo sevillano de rock psicodélico Smash y, durante unas sesiones de grabación en Platja d’Aro, persuadió a la banda para que incorporara a sus filas al guitarrista flamenco Manuel Molina. De ahí nació una fusión que es hoy considerada la piedra fundacional del llamado rock andaluz. Tras unos años trabajando como funcionario, Pachón retomó su labor musical en 1975 como productor de ‘Nuevo día’, el primer álbum que Manuel Molina grabó junto a su pareja Dolores Montoya bajo el nombre de Lole y Manuel.
La inusual presencia de ecos de folk y de blues y de instrumentos como la guitarra eléctrica y el melotrón en un disco de flamenco como ese anunció los parámetros por los que se iba a desarrollar la carrera de Pachón, además de suscitar la repulsa de los puristas y el acercamiento al género de un nuevo público de melenudos. Ese encuentro de hippies y gitanos vivió un capítulo glorioso con la grabación en 1977 del primer disco homónimo de ‘Veneno’, el grupo formado por Kiko Veneno y los hermanos Raimundo y Rafael Amador, que en 2004 fue elegido como el mejor elepé español del siglo XX por la revista ‘Rockdelux’.
El álbum que ocupaba la segunda posición en esa lista también llevaba la firma de Ricardo Pachón como productor (para que se entienda la altura del personaje). Se trata de ‘La leyenda del tiempo’. Después de nueve discos grabados con voz y guitarra, Camarón de la Isla quería dar un giro a su trayectoria y acudió a Pachón, que se encargó de rodear al cantaor con guitarras eléctricas, teclados, bajos, baterías y nuevas formas de composición. El disco alienó en su día a buena parte del público flamenco y fue un fracaso comercial, aunque el tiempo se ha encargado de avivar su leyenda y convertirlo en una referencia indispensable de la música española.
Pachón trabajó también con, entre otros, Silvio, Tabletom, Pata Negra, Rafael Riqueni, Tomatito y Rocío Jurado, para quien compuso la banda sonora de la película ‘La Lola se va a los puertos’ (1993) junto a Diego Carrasco. Asimismo, dirigió el sello Flamenco Vivo y realizó diversos documentales, entre ellos, ‘Triana pura y pura’, de 2013, que relata la expulsión de los gitanos del barrio entre 1959 y 1961 y que obtuvo una nominación al Goya.
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