Las donaciones de padres a hijos para facilitar la compra de una vivienda continúan al alza en Canarias. Las notarías del Archipiélago formalizaron el pasado año 10.697 cesiones gratuitas de bienes, la segunda cifra más elevada de la serie histórica y el equivalente a una media de 42 operaciones cada día. El incremento coincide con las crecientes dificultades para acceder a una vivienda y con la bonificación del 99% del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones entre familiares directos recuperada por el Gobierno canario en septiembre de 2023.
Aunque las estadísticas del Consejo General del Notariado no detallan el destino de cada donación, los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que esta fórmula gana peso también en el mercado residencial. En 2024, un total de 1.362 viviendas cambiaron de propietario en Canarias mediante donación, el mayor registro de los últimos seis años.
Viviendas más caras
Causa y consecuencia. La compra de una vivienda aparece cada vez más lejos del alcance de los jóvenes y crece el traspaso de fondos que sus padres les inyectan. El continuo encarecimiento de los inmuebles obliga a disponer de un importante ahorro previo para conseguir que las entidades financieras concedan una hipoteca. Los bancos aportan en torno al 80% del valor de tasación, el resto debe aportarlo el comprador, además de pagar los impuestos que se derivan de la compraventa y los gastos de notaría, gestoria, registrales y la misma tasación del inmueble.
Ese escenario lleva a un número creciente de familias a ayudar a sus hijos a acceder a una vivienda con parte de su patrimonio. En toda España se formalizaron en 2025 un total de 225.000 donaciones de padres a hijos, un 13% más que el año anterior. Es la cifra más elevada de la serie histórica, según el Consejo General del Notariado.
Menores de 35
Las operaciones más habituales tienen como protagonistas a jóvenes menores de 35 años con empleo estable y capacidad para asumir una cuota hipotecaria, pero sin ahorros. Suelen destinar la suma que les dan sus padres –entre 15.000 y 40.000 euros– a pagar la entrada del inmueble.
Hasta aquí la casi obligación que supone la realidad actual. Pero es que, además, las donaciones son fiscalmente baratas en comparación con otros tiempos. Entre 2016 y 2019, cuando estaba vigente la bonificación del 99% del Impuesto de Sucesiones y Donaciones para transmisiones entre familiares directos, las operaciones crecieron hasta alcanzar el máximo histórico de 10.954.
Cambios
Sin embargo, en 2020 la bonificación quedó limitada a herencias y donaciones inferiores a 300.000 euros. Además, ese cambio coincidió con el estallido de la pandemia, que llevó a mínimos la actividad notarial. Las donaciones cayeron aproximadamente a la mitad respecto al ejercicio anterior y tanto en 2021 como en 2022 no alcanzaron las 8.000 .
La tendencia volvió a cambiar tras la recuperación de la bonificación para las donaciones entre familiares de hasta segundo grado de consanguinidad. En 2023 se contabilizaron 8.343 operaciones y un año después, 9.785; antes de alcanzar las 10.697 el pasado año.
Canarias, en ventaja
La menor carga fiscal del Archipiélago también sitúa a Canarias entre las comunidades más ventajosas para este tipo de operaciones. Un análisis elaborado por TaxDown estima que una donación de 500.000 euros de un padre a un hijo de 30 años destinada a la compra de su primera vivienda habitual tendría una cuota aproximada de 110 euros tras aplicar la bonificación autonómica, cantidad muy inferior a la que se abona en buena parte del país.
En definitiva, la combinación de un mercado residencial cada vez más inaccesible y un tratamiento fiscal favorable consolida a las donaciones familiares como una de las principales vías para que muchos jóvenes puedan acceder a una vivienda en propiedad.
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