Davidovich sigue desatado en Wimbledon

Alex Davidovich se confesó reventado físicamente tras dos días muy exigentes físicamente, especialmente agotadores emocionalmente. Sin tiempo para degustar su primer título ATP, el sábado en Mallorca, tomó un vuelo a Londres, donde ya jugó el lunes. Y volvió a hacerlo este miércoles.

«Me duele todo», confeso después de batir al argentino Juan Manuel Cerúndolo. Pero puede más el estado de forma y el empujón vital de haber estrenado el palmarés después de cinco finales perdidas, cuatro el curso anterior y en dos de las mismas disponiendo de ventajas y bolas de ‘match’ para sentenciar.

Además acaba de empezar una etapa en hierba con nuevo entrenador, el madrileño ‘Pepo’ Clavet, con quien habla de tenis, lógicamente, pero también se distrae con sus ocurrencias y jugando a cartas. Quitando tensión a su pupilo.

Que sigue desatado. Sexta victoria consecutiva, segunda en Wimbledon, donde repitió éxito ante el húngaro Fabian Marozsan, 26 años y nº 53. Le había batido en ‘semis’ de Mallorca por 5-7, 6-2 y 6-4, también lo hizo en el All England Club: 6-3, 6-0 y 6-3 en 1h.20′.

El magiar sufrió problemas en la rodilla izquierda desde el segundo set, que denotó con sus parcos movimientos. No dudó este Davidovich más envalentonado, dispuesto a que el ‘Fokinazo’ sea positivo. Salvó su saque con solvencia, remontó la única bola de ‘break’ en contra. 

De momento ha igualado su mejor resultado en Wimbledon, vuelve a una tercera eliminatoria que ya disputara en 2023 y 2025. Buscará sus primeros octavos, que sí ha hecho en los otros tres Grand Slams, el viernes contra el estadounidense Learner Tien y el húngaro Marton Fucsovics



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