Mató por primera vez hace casi 41 años. Su última víctima, según la policía, fue Ester Estepa, una mujer asesinada el 23 de agosto de 2023 en Gandía (Valencia). José Jurado Montilla, alias Dinamita Montilla, tiene pendiente ese juicio por violación y asesinato. Dos forenses del Instituto de Medicina Legal de Granada lo examinaron el pasado mes de abril para dictaminar si padece algún trastorno mental que le impida distinguir el bien del mal.
Su informe entregado a la jueza, y al que ha tenido acceso el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, es concluyente: Montilla es un psicópata con «trastorno mixto de personalidad con rasgos antisociales y narcisistas». Tiene una gran «persistencia delictiva» y «peor respuesta al tratamiento», pero no padece «ninguna alteración cognitiva o intelectiva». Es decir, no tiene ninguna enfermedad mental ni nada que le impidiera conocer lo que estaba haciendo cuando, según la acusación, violó y mató a Ester Estepa, la mujer a la que había conocido semanas antes.
Dinamita Montilla, en una imagen con Ester Estepa, poco antes del crimen. / SUCESOS
En su entrevista con los forenses, Dinamita Montilla deja ver su personalidad «con rasgos antisociales y narcisistas«. Habla bien de sí mismo: «Me considero una persona completa, con muchos intereses y capacidades para afrontar la vida», asegura. Se describe como alguien precavido y no fácilmente influenciable. Afirma que «la ética y la moral son más importantes para mí que para los demás», a los que percibe como «más torpes que yo». Por esas cualidades cree que «genero envidia en los demás».
Vídeos de TikTok
Montilla pasó más de veinte años en prisión después de cometer cuatro asesinatos en la provincia de Málaga, entre los años 1985 y 1987, cuando fue detenido. Salió de la cárcel en el año 2013 y se dedicó a recorrer España y grabar vídeos de TikTok donde explicaba sus andanzas. En su entrevista con los peritos les explica que no ha trabajado nunca, que su actividad es «científico filosófica» y que obtiene ingresos «de lo que me da la vida, últimamente del TikTok».
En el año 2022 cometió su quinto crimen. Robó y mató a un joven, David, con el que se encontró en un paraje aislado de los montes de Málaga. Fue condenado a 24 años de cárcel, que está cumpliendo. Antes de ser detenido por ese crimen había conocido a Ester Estepa, una mujer sevillana de 42 años, de cuyo asesinato está acusado.
Huyendo de su pareja
Respecto a ese crimen, Dinamita Montilla asegura a los forenses que es inocente. Señala que hay alguien «que se está haciendo pasar por mí». Admite que conoció a Ester «en un albergue» de Alicante, donde la mujer había llegado huyendo de una pareja que la maltrataba. «Me pidió que la acompañara hasta Valencia y luego ya pues cada uno pues seguir su vida. Estuvimos 21 días juntos, surgió un romance, hacíamos el amor diariamente«, explicó a los psicólogos.
La investigación de la policía reveló, sin embargo, que Ester conoció a Dinamita Montilla solo unos días antes de desaparecer, el 23 de agosto de 2023. Hicieron juntos una ruta a pie por varias localidades valencianas, de la que el asesino dejó constancia en sus redes sociales, donde publicó fotos con la víctima.
«Me voy a Buenos Aires»
Montilla indica que Ester consiguió un trabajo en una heladería en Oropesa (Castellón) y que ambos se separaron cuando ella fue a un centro de salud porque «le dolía una pierna». Afirma que no volvió a verla. Pero aquel día, Pepa, la madre de la joven, recibió varios mensajes de whatsapp desde el teléfono móvil de su hija: «Te quiero mucho, pero soy mala hija. Me voy fuera de España a vivir una nueva vida en Buenos Aires. Cuídate mucho, mamá».
La mujer supo enseguida que su hija no había escrito aquel texto, denunció su desaparición y la investigación de la Policía concluyó con la detención de Montilla. Los agentes descubrieron que esos mensajes se enviaron desde el móvil de Ester, pero utilizando la tarifa de datos del terminal de Dinamita Montilla, quien se habría hecho pasar por ella. La Policía cree que cuando la madre de Ester los recibió, su hija ya había sido asesinada.
Intentó sonsacar información
La familia de Ester, representada por el abogado Juan Manuel Medina, director de Medina Abogados, estuvo buscándola más de diez meses. El 2 febrero de 2024 dos senderistas encontraron su cráneo cerca de un cañaveral de Gandía, pero hasta junio de ese año, cuando se localizó el resto del cuerpo, su familia no recibió la confirmación de que era Ester.
Mientras Ester estuvo desaparecida, Dinamita Montilla llamó a la madre de la joven, le dijo que era su amigo y fingió preocuparse por su paradero. También intentó sonsacarle información sobre cómo avanzaba la investigación de la policía
Durante aquellos meses, Dinamita Montilla llamó varias veces a la madre de la joven, le dijo que era amigo de su hija y fingió preocuparse por su paradero. Aseguró a Pepa que Ester era una persona encantadora pero «muy confiada» e intentó sonsacarle información sobre cómo avanzaba la investigación de la policía.
El asesino llegó a subir vídeos a TikTok, nueve meses después del crimen, simulando que había vuelto a Gandía para seguir buscando a su «amiga» Ester. En uno de esos vídeos, incluso exigía a la víctima que «diera señales de vida».
La violó mientras agonizaba
La autopsia reveló que Ester fue violada y asesinada. Dinamita Montilla está acusado de matarla de un «fuerte golpe» en la cabeza, que le provocó un traumatismo craneoencefálico, de acuerdo con el sumario del caso. Luego, según el atestado de la policía, la agredió sexualmente mientras agonizaba.
Los forenses concluyeron que Ester no tuvo posibilidad de defenderse: «Ante el traumatismo de gran entidad (causado por golpes en la cabeza), la víctima se encontraría en una situacion de total vulnerabilidad siendo imposible defenderse de la agresión sexual, por estar en una situacion de pérdida completa de conciencia y en un proceso agónico hasta el éxitus».
Biografía de un asesino
Nacido en Campanillas (Málaga) hace 64 años, José Jurado Montilla fue el menor de cinco hermanos. Ante los psicólogos relató episodios de violencia en la familia. «Mi padre, un perro hijo de puta, maltratador, borracho, pegaba palizas a mi madre. Mi madre nos pegaba por esa rabia acumulada». Jurado no consiguió el graduado escolar ni ha tenido «actividad laboral regulada» en su vida. Pisó por primera vez la cárcel por varios robos, cometidos cuando tenía 16 años.
Admite que no tiene un grupo social estable, afirma que «no necesito amigos» y que ahora está soltero, aunque dice haber tenido «múltiples relaciones de pareja». Los dos peritos le aplicaron el test PCL-R, un cuestionario utilizado para medir si una persona presenta rasgos de ser un psicópata. Montilla sacó 25 puntos, suficientes para ser diagnosticado como un psicópata. El informe muestra sus altas puntuaciones en «manipulación», «egocentrismo y sensación grandiosa de autovalía«, «falta de remordimiento y culpabilidad» y «versatilidad criminal».
Tras la entrevista con los doctores, Jurado Montilla regresó a la cárcel, donde espera el juicio por el que puede haber sido su último asesinato. A los forenses no les confesó ningún crimen, pero sí les advirtió de sus planes de futuro: «Tengo muchas cualidades, cursos, terminar en un pueblecito pequeño con mi emisora de radio… cooperar en el mundo de la ecología.. si tuviera dinero, crear un centro ecológico para animales, coger a las personas mayores que están en residencias….». Lo resumió con una frase: «Yo tengo muchas formas para poder sobrevivir».
















