A falta de seis meses para que el presente año llegue a su término, el Ejecutivo gallego se pondrá ya manos a la obra con los presupuestos para 2027. La construcción de vivienda, el modelo educativo o el desarrollo del Año Xacobeo son algunas de las prioridades marcadas por la Xunta para comenzar a elaborar esta hoja de ruta económica.
“Vivimos en un país que está sin presupuestos desde 2023, pero también en una comunidad que los hace de manera regular desde hace años, como tiene que ser”, declaró el presidente autonómico, Alfonso Rueda, quien hizo hincapié en que “son una herramienta básica para gobernar”. Será este martes cuando el Diario Oficial de Galicia (DOG) publique la orden por la que se dictan instrucciones para la elaboración de las próximas cuentas del Ejecutivo.
Las directrices que se publiquen marcarán las bases del plan financiero de todos los departamentos dependientes del Ejecutivo gallego con la intención de llevar a cabo una asignación eficiente de los recursos públicos. El conselleiro de Facenda, Miguel Corgos, apuntó ya a varios ejes como los centrales para desarrollar estos presupuestos, entre ellos “impulsar la modernización y digitalización del sistema productivo gallego y una industria sostenible e innovadora”. También destacó la atracción de nuevos proyectos.
Las líneas generales son similares a las de años anteriores, con la vivienda —especialmente el “acceso asumible al alquiler”—, la sanidad o una educación “inclusiva, accesible y de calidad” como prioridades vertebradoras. A ello se suma el Año Xacobeo 2027, con la incógnita de si el papa León XVI acudirá o no a Santiago, una cita que la Xunta considera “una enorme oportunidad de promoción de Galicia”.
¿Qué elementos serán condicionantes?
Corgos centró sus críticas en la “inestabilidad política a nivel nacional”, en un contexto económico en el que, además, se da por finalizado el Plan de Resiliencia de la Unión Europea, activado para reparar los daños derivados de la pandemia del coronavirus.
“La política presupuestaria debería asegurar la solvencia financiera”, alegó, al tiempo que señaló que las instituciones europeas y mundiales “piden dar un impulso a las reformas para elevar la productividad, reforzar la sostenibilidad fiscal o reducir los desequilibrios estructurales”, algo que, a su juicio, “parece difícil en el contexto actual”.
Mientras tanto, insistió, Galicia “sigue su senda de estabilidad”, con unas finanzas públicas sostenibles y “con margen de maniobra frente a los futuros shocks”. Asimismo, destacó que la comunidad encadena dos años sin déficit, “lo que nos prepara para cumplir objetivos”.















