Las estrategias de Junts y ERC en el Congreso hace tiempo que empezaron a ser opuestas y este lunes se han distanciado aún un poco más. Mientras Junts ha vuelto a pedir al presidente Pedro Sánchez que siga los pasos del exprimer ministro británico Keir Starmer y dimita, ERC ha descartado hacer la misma petición. El partido de Oriol Junqueras considera que Sánchez debe aguantar la legislatura para cumplir con las «carpetas pendientes» con Cataluña. Son fundamentalmente dos: la nueva financiación y la condonación de la deuda del FLA.
La secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, no solo ha rechazado apoyar esta ‘vía Starmer’ que Junts lleva defendiendo desde hace unos días, sino que le ha parecido una mala idea. «Esquerra no estará al lado de ninguna ocurrencia, ni del PP ni de Junts», ha dicho en la rueda de prensa posterior a la reunión de la dirección. Para los republicanos la legislatura debe mantenerse para que el Gobierno ponga la «quinta marcha» en aquellos asuntos que afectan a Cataluña.
¿Vía Starmer? Esquerra no estará al lado de ninguna ocurrencia
A ERC le preocupan los casos de corrupción que afectan al PSOE, algunos ya sentenciados como el del exministro José Luis Ábalos, pero no quiere que la legislatura finalice de forma abrupta. Su fórmula para aguantar el mandato pasa por que Sánchez «haga limpieza» en su partido y permanezca en el cargo para confirmar la condonación de la deuda del FLA e impulsar definitivamente la financiación. Son dos carpetas que todavía están pendientes de votación en el Congreso.
De estas dos cuestiones pendientes, la más factible es el FLA, que solo tiene que llevarse a votación definitiva en la Cámara Baja para que sea una realidad. Están en juego algo de más de 17.000 millones de euros de condonación para la Generalitat. El tema de la financiación es algo más complicado, ya que antes debe convocarse un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) y, además, no tiene garantizados los apoyos en el Congreso.
La «temeridad» de Junts
Mientras se resuelven estas cuestiones, ERC ha visto un filón con el que intentar desgastar a Junts. Los republicanos consideran que las aproximaciones que ha habido entre el PP y el partido de Puigdemont en las últimas semanas son motivo de alarma para los catalanes. Se refieren a las votaciones conjuntas que han hecho en el Congreso y a los guiños que los populares han lanzado a los posconvergentes para propiciar la caída de Sánchez y explorar una futura investidura de Feijóo.
Para Alamany sería inconcebible un acercamiento entre estos dos partidos. «Es una sorpresa que el PP pueda considerar una alianza con Junts. Ir de la mano con el PP es estar al lado de los que nos quieren aniquilar como pueblo. Son una amenaza para lo que representamos», ha dicho. Así, ha advertido a Junts de que «ir de la mano de los enemigos de Cataluña es una absoluta temeridad».
Ir de la mano con el PP es estar con los que nos quieren aniquilar como pueblo
Junts y ERC, una vez más, vuelven a enzarzarse en sus respectivas estrategias de desgaste mutuo. Por un lado, el partido de Puigdemont acusa a ERC de sostener a Sánchez en el Congreso y a Illa en el Parlament sin obtener, a su juicio, un beneficio claro para Cataluña. Por otro, el partido de Junqueras alerta de una futura alianza PP-Junts -que aún está por demostrarse- para contrarrestar los envites de los posconvergentes.
Precisamente, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, estuvo el sábado en Barcelona para cerrar el congreso del PP catalán. Alamany ha considerado que se vio a un Feijóo «desesperado» por buscar una alianza con Junts y con tics «populistas». Los republicanos rechazan de plano la propuesta del líder popular de que el ganador de las elecciones generales tenga «un plus de diputados» para garantizar «la estabilidad».
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