La amenaza de una huelga en plena campaña de alto riesgo de incendios ha quedado, por ahora, en suspenso. Los bomberos forestales de la Región de Murcia decidieron desconvocar los paros parciales que estaban previstos entre los días 26 y 29 de junio después de apreciar un cambio de disposición por parte de la Consejería de Medio Ambiente durante la última reunión mantenida con el consejero. El conflicto, sin embargo, dista mucho de estar resuelto. Los representantes de los trabajadores insisten en que no existe todavía ningún compromiso concreto sobre salarios, plantilla o conciliación y advierten de que la tregua solo pretende dar margen a una negociación que consideran decisiva.
La decisión, que fue anunciada el pasado 25 de junio, pero ha pasado prácticamente inadvertida, llega tras varias semanas de movilizaciones y negociaciones marcadas por las denuncias de precariedad laboral de un colectivo que reclama mejores condiciones en plena campaña estival. El comité de empresa asegura que el acercamiento mostrado por la Administración justifica aplazar las protestas, aunque mantiene la presión y se reserva la posibilidad de reactivar la huelga si las conversaciones no cristalizan en acuerdos.
Las reivindicaciones siguen siendo las mismas que motivaron la convocatoria de los paros. Los representantes de los bomberos forestales reclaman una ampliación de la plantilla para evitar la dependencia de refuerzos procedentes de otras comunidades autónomas en los grandes incendios y una revisión salarial que, sostienen, permita corregir unas retribuciones que consideran incompatibles con el riesgo y la responsabilidad del servicio.
En el comunicado difundido tras la reunión, el comité de empresa explica que la suspensión de la huelga responde a la valoración positiva de «la nueva disposición al diálogo y los compromisos iniciales alcanzados» con la Consejería. No obstante, también deja claro que continuará vigilando el desarrollo de las negociaciones y que retomará las movilizaciones si no se producen avances reales.
La secretaria general de CCOO Región de Murcia, Teresa Fuentes, confirma que el encuentro con el consejero marcó un punto de inflexión. Según explica a La Opinión, la impresión con la que salió de la reunión fue que existe voluntad política para dignificar la profesión de los bomberos forestales.
Fuentes sostiene que esa percepción fue determinante para solicitar a la plantilla un margen de confianza antes de iniciar la huelga. «Entendemos que podemos llegar a un acuerdo» y aprecia «voluntad» por parte de la Administración para abordar un conflicto que arrastra años de reivindicaciones.
Bomberos forestales, en el incendio del Palmeral de San Ginés en La Azohía en Cartagena / LOYOLA PEREZ DE VILLEGAS MUNIZ / LMU
14 de julio, fecha límite
La dirigente sindical explica que la suspensión de la protesta no supone una renuncia a las demandas del colectivo, sino un aplazamiento. El comité ha fijado el 14 de julio como fecha límite para comprobar si esa voluntad se traduce en avances efectivos. Si no ocurre, la huelga parcial y las protestas volverán a activarse.
De momento, las negociaciones continúan sin ofertas concretas encima de la mesa. La propia Fuentes reconoce que todavía no se ha planteado ninguna mejora salarial ni un incremento cerrado de efectivos. Lo acordado ha sido que la representación sindical presente una propuesta a la Administración, documento que ha sido remitido este lunes y que, por ahora, prefiere mantener en la confidencialidad para no perjudicar el desarrollo de unas conversaciones que define como especialmente delicadas.
«Creo firmemente que o lo sacamos ahora y se dignifican las condiciones de los bomberos forestales o se van a quedar así toda su vida«, resume la secretaria general de CCOO, convencida de que el momento actual representa una oportunidad difícilmente repetible.
La plantilla mantiene la cautela
Por su parte, el presidente del comité de empresa, Juan Pedro Cornejo, comparte la percepción de que el encuentro con el consejero permitió rebajar la tensión, aunque insiste en que todavía no existe ningún compromiso tangible.
Según explica, los trabajadores han concedido «un plazo de un par de semanas» porque interpretan que la Administración ha mostrado una mejor predisposición para negociar, pero recalca que «a día de hoy no hay nada concreto». Cornejo subraya que la desconvocatoria responde exclusivamente a esa expectativa de acuerdo y no a la obtención de mejoras. Si las conversaciones no avanzan en ese plazo, asegura, volverán tanto la huelga parcial como las movilizaciones.
El representante sindical admite además que la negociación se desarrolla en un contexto complejo, con distintas posiciones sindicales y un proceso que transcurre de forma menos reglada de lo habitual. También recuerda que, paralelamente, la Administración ha continuado con la tramitación del nuevo pliego del servicio por exigencias administrativas, un procedimiento que, según reconoce, no impide introducir posteriormente modificaciones presupuestarias si finalmente se alcanza un acuerdo.
El conflicto de los bomberos forestales se produce en plena campaña de máximo riesgo de incendios y después de meses de denuncias sobre falta de personal, dificultades para cubrir relevos, problemas de conciliación y salarios que los trabajadores consideran insuficientes para un servicio esencial. La desconvocatoria de la huelga rebaja temporalmente la tensión, pero el resultado final dependerá de unas negociaciones que ambas partes afrontan ahora con un margen de apenas unas semanas, y con la influencia de una campaña electoral cada vez más cerca.















