Hay pocas selecciones favoritas que estén dejando sensaciones realmente convincentes en este arranque del Mundial. Si el partido de España despertó dudas, Inglaterra tampoco está ofreciendo una versión que invite al optimismo. El equipo de Thomas Tuchel sufrió mucho más de lo esperado para imponerse a una modesta Panamá (2-0), con Jude Bellingham como gran protagonista del encuentro.
La selección centroamericana se despide del torneo sin sumar un solo punto, aunque con una imagen mucho más competitiva que la ofrecida en 2018. Precisamente, ambos combinados ya se enfrentaron en la fase de grupos de aquel Mundial, cuando Inglaterra goleó por un contundente 6-1. Ocho años después, el guion fue completamente distinto: Panamá plantó cara durante más de una hora a una de las grandes candidatas al título.
Los ingleses volvieron a evidenciar los problemas ofensivos que ya habían mostrado en su anterior compromiso. Tras quedarse sin marcar frente a Ghana, el gol volvió a resistírseles durante buena parte del encuentro, pese a medirse a la selección, a priori, más asequible del grupo.
En ese escenario gris, Marcus Rashford fue el único capaz de generar cierta sensación de peligro en la primera hora de partido. El delantero del Barça buscó el desequilibrio en acciones individuales y estuvo cerca de sorprender a Mosquera con un lanzamiento de falta, pero Inglaterra ofrecía muy poco en ataque y apenas encontraba espacios.
Marcus Rashford fue premiado por Tuchel ante Panamá / Europa Press
De hecho, Panamá llegó a inquietar más que los europeos en varios tramos de la primera mitad. Sin embargo, esa valentía no fue suficiente para evitar una despedida amarga: los centroamericanos cierran su participación sin haber conseguido marcar un solo gol en todo el campeonato.
Ni Harry Kane, ni Rashford, ni tampoco Anthony Gordon, que ni siquiera tuvo minutos, lograron romper el entramado defensivo panameño. El encargado de cambiar el partido fue Jude Bellingham. El centrocampista del Real Madrid, cuestionado durante las dos últimas temporadas por su rendimiento y por el debate generado en Inglaterra sobre su peso en la selección, respondió cuando más lo necesitaban los Three Lions.
En el minuto 62 apareció para desatascar el encuentro. Bellingham se anticipó a todos en un saque de esquina y conectó una volea con la pierna izquierda para batir a Mosquera y derribar, por fin, el muro panameño.
El tanto liberó por completo a Inglaterra. Con el empate, el conjunto de Tuchel todavía corría el riesgo de perder el liderato del grupo, pero el 1-0 encarriló definitivamente su clasificación como primero para los dieciseisavos de final. Y apenas unos minutos después llegó la sentencia.
De nuevo Bellingham fue decisivo. El madridista levantó la cabeza y filtró un pase perfecto para Harry Kane, que definió con la tranquilidad de los grandes goleadores. El capitán inglés puso el 2-0 y firmó su tercer tanto del Mundial, dejando atrás la curiosa «maldición» del supuesto chamán ghanés que había acompañado su sequía goleadora.
El camino de los panameños se terminó en Nueva Jersey, pero los ingleses ya saben que se enfrentarán a una de las ocho mejores terceras. A pesar de no haberse cerrado, todo apunta a que será Senegal. Eso sí, los Three Lions se marchan al lado opuesto de España, por tanto, no se verían las caras hasta una hipotética final. Aunque se podría repetir un Argentina-Inglaterra en unos cuartos de final del Mundial.
Fuente: Sport














