La ampliación de la GC-1 en Telde ya empieza a notarse antes incluso de que arranquen las obras. Diez propietarios han sido citados en el Ayuntamiento para iniciar la expropiación de fincas próximas a La Pardilla, una de las zonas donde se prevé actuar primero para construir el cuarto carril de la autopista.
La mayoría de los terrenos afectados no son viviendas, sino parcelas familiares situadas junto al corredor de la GC-1. Algunas ya no tienen uso agrícola ni residencial, pero forman parte de propiedades heredadas que quedarán absorbidas por la nueva ampliación de la vía.
10 millones de euros para añadir el cuarto carril de la GC-1
El proyecto, con una inversión de 10 millones de euros, contempla añadir un cuarto carril en ambos sentidos de circulación para aliviar los atascos en uno de los tramos más congestionados de Gran Canaria. La intervención también incluye mejoras en los accesos de La Mareta, La Estrella, La Pardilla y Bocabarranco.
Un terreno familiar partido dos veces por la misma carretera
La GC-1 volverá a comerse una parte de la finca familiar de Francisco Pulido. Ya ocurrió en 1992, cuando las obras de la autopista le quitaron una primera porción del terreno. Treinta y cuatro años después, el mismo propietario ha sido citado de nuevo en el Ayuntamiento de Telde por la misma razón: otra expropiación ligada a la ampliación de la carretera.
“Es la segunda vez que me expropian el terreno en 34 años”, explicó Pulido a las puertas del Consistorio. La parcela está en La Pardilla, junto al corredor de la GC-1 donde el Gobierno prevé construir un cuarto carril en ambos sentidos para aliviar los atascos y mejorar los accesos de la zona.
No hay una vivienda en ese terreno. Tampoco se cultiva ya, aunque en otro tiempo sirvió para plantar alimentos. Pero para la familia sigue siendo el último resto de una propiedad que ya fue recortada por la autopista hace más de tres décadas. “Ahora nos expropiarán la que falta”, resumió Pulido.
No solo Pulido, son diez los afectados por la expropiación
Pulido no es el único. En total, diez propietarios acudieron este martes al Ayuntamiento de Telde para iniciar el procedimiento de expropiación de los terrenos necesarios para la ampliación de la GC-1.
La familia Hernández también figura entre los afectados. A diferencia de Pulido, nunca había pasado por un procedimiento de expropiación. “Casi todos los vecinos estamos igual, porque la gran mayoría de las expropiaciones afectan a terrenos y no a casas”, explicó uno de los miembros de la familia.
La mayoría de las propiedades afectadas son fincas y parcelas sin vivienda, situadas en el entorno de La Pardilla. En esta primera reunión se comprobó la titularidad de los terrenos, pero todavía no se abordó la cuantía económica que se ofrecerá a los propietarios.
Las zonas afectadas por el cuarto carril
El proyecto se concentra en el tramo de la GC-1 que atraviesa Telde y conecta con varios puntos clave del municipio: La Mareta, La Estrella, La Pardilla y Bocabarranco.
En el entorno de La Pardilla se encuentran varias de las propiedades afectadas. Según lo explicado a los vecinos, una de las primeras actuaciones será precisamente la entrada a esta zona, donde se priorizará la ejecución del tramo en sentido sur y la mejora de los accesos.
La obra busca descongestionar la GC-1 y reducir los atascos que se producen en horas punta en uno de los corredores más importantes de Gran Canaria.













