El currículum de José Antonio Rodas (Avilés, 1962) es la envidia de cualquier aficionado al fútbol. El avilesino, una de las mayores eminencias en cuanto a medicina deportiva de nuestro país, ha pasado por todas las categorías del mundo del fútbol, llegando a Segunda División con el Avilés y a Primera División de la mano del Sporting. Pero su bagaje no se queda ahí. Ha estado en 200 partidos internacionales como médico de la Federación Española, formando parte de los equipos médicos de todas las categorías inferiores. En su consulta, además de guardar con mimo las acreditaciones de los partidos, tiene un cuadro donde atesora sus medallas, donde luce con especial brillo la Eurocopa sub-21 conseguida junto a Luis de la Fuente. Además, tiene una plata y un oro olímpico tras tumbar a Francia en su propio país. Amable y muy cercano, atiende a LA NUEVA ESPAÑA para hablar del Mundial.
¿Cómo empezó su relación con la Selección Española?
Yo era médico de la Mutualidad de Futbolistas, donde me reclutó Maximino Martínez, expresidente de la Federación Asturiana. Gracias a él se puso en contacto conmigo Ángel María Villar, que me propuso entrar en el cuerpo de médicos de las selecciones nacionales. Tuve que empezar desde abajo y me metieron en el carril de las masculinas. Empecé con la sub-17, con Santi Denia, y fui pasando por todas las categorías hasta llegar a la sub-21 y la olímpica.
De Avilés a la Selección Española
Siempre le tiró el fútbol.
Toda mi vida en la medicina la he dedicado a los futbolistas. Me acuerdo de decirle a mi padre, cuando me preguntaba cuál era mi aspiración dentro de la medicina deportiva, que quería llegar al Consejo Superior de Deportes, a un equipo de Primera y, ya de pedir, entrar en la Selección. Por suerte, estuve en el control de antidopaje del CSD durante 15 años, fui médico del Avilés en Segunda, estuve como médico en el Sporting de Primera con García Ramón y Carlos García Cuervo y he sido médico de la Selección en nueve grandes competiciones, entre ellas dos Juegos Olímpicos. El bloque principal de mi carrera lo he hecho siempre con futbolistas.
¿Cómo fue ese primer día con la Selección?
Cuando te pones la camiseta de la Roja te das cuenta de lo bonita que es, es una sensación increíble. Le pedí a Maxi que fuese a un entrenamiento, porque estaba muy agradecido. Los seleccionadores me acogieron muy bien, me hice amigo de ellos. El ambiente allí es muy bueno, la relación es muy buena. Ahora David Gordo, actual seleccionador sub-21, ha pedido expresamente que siga con él.
Usted estuvo en el fútbol de clubes y de selecciones. ¿Qué diferencia ve?
Ser seleccionador, por lo que veo, es ver muchísimos partidos, muchísimas estadísticas… Puedes llevar a los mejores de una edad o del país y tienes que tener todo controlado. En un equipo tienes la plantilla hecha, no puedes cambiar casi las piezas. Ahí está la maestría del seleccionador.
“Cuando te pones la camiseta de la Roja te das cuenta de lo bonita que es”
Por sus manos han pasado, cuando eran incluso más jóvenes, estrellas de la actual selección como Pedri o Nico Williams. ¿Cómo es el trato con ellos?
De los que están ahora en el Mundial han pasado por mis manos el 85%. Por suerte les sigo viendo mucho, porque coinciden las convocatorias de la sub-21 y la absoluta, y vienen a verme con un cariño muy grande. Son gente con ganas de aprender y con una gran carga de humildad. Los que tienen esa humildad suelen llegar más arriba que los que son más soberbios.
Uno de sus mayores éxitos a nivel deportivo fue la Eurocopa sub-21 de 2019, cuando el seleccionador era Luis de la Fuente. ¿Cómo es su relación con él?
Voy a hablar sesgado de Luis, porque es mi amigo. Antes de que fuese a Estados Unidos estuve hablando con él y solemos escribirnos. Yo siempre he intentado estar en un segundo plano. Los médicos somos como los árbitros, cuando no se nos ve es que las cosas van bien. A Luis lo considero un gran amigo, tiene una capacidad de trabajo increíble. Le encanta lo que hace y cumple a la perfección con el lema de la Federación: “Las grandes cosas nunca están hechas por una persona, están hechas por un equipo”. Le deseo lo mejor, ¿qué le vas a desear a un amigo?
¿Qué recuerdos tiene de ese campeonato?
Siempre me acuerdo del golazo que metió Fabián en la final. Empezamos mal, perdiendo 3-1 contra Italia. España siempre que empieza mal hace grandes cosas, a nosotros nos pasó en los Juegos de París y Tokio y en esa Eurocopa, espero que se siga cumpliendo en este Mundial. En el momento de ese gol de Fabián se me vino a la memoria mi padre, que había fallecido hacía un tiempo. Luis llegó al descanso y apretó a los chicos diciendo que había que meter otro, que si no, no íbamos a ganar. Cuando Dani Olmo metió el segundo yo ya empecé a creérmelo. Nada más pitar el árbitro me quedé llorando, con las piernas paralizadas, pensando en mi padre.
La Eurocopa sub-21 y el oro olímpico
Otro de sus grandes hitos fue hacerse con el oro olímpico en los Juegos de París 2024, ganando a Francia en su propio país.
Hacía unos meses había perdido a mi madre, fue un momento lleno de recuerdos. Me venía a la memoria la final de Tokio, donde cuando íbamos 1-1 Bryan Gil tiró al larguero y salió fuera para, en el último minuto, que nos metiese gol Brasil. Estábamos en el Parque de los Príncipes y toda la afición estaba en nuestra contra. Cuando san Camello primero hace la vaselina para poner el 3-4 y, luego, mete el 3-5, me quedé mirando al cielo. No me lo podía creer. Me acordé de cuando España ganó el oro en Barcelona, la envidia sana que sentía, y poder vivir algo así no me lo podía creer. Hasta llegar a ese momento hay mucho trabajo, pocas horas de sueño y un equipo interdisciplinar increíble.
¿Cómo ve el Mundial?
Hay cierta alarma por lo que pasó en el primer partido, pero yo siempre digo que aunque no empecemos bien eso no significa que estemos acabados. Esta selección es muy buena, tiene un gran equipo técnico y juega muy bien al fútbol. Nunca me gusta decir que somos favoritos, siempre nos han enseñado que no hay ningún equipo pequeño. Tengo plena confianza, porque conozco a los jugadores, al cuerpo técnico y al servicio médico que hay detrás, y sé que tienen un nivel impresionante. Somos capaces de hacer lo máximo, pero que las favoritas sean otras.
Se habla mucho de la gestión de Nico Williams, Lamine Yamal y Víctor Múñoz. ¿Cómo lo ve?
Me faltan datos y sería muy arriesgado opinar sin ellos. Allí tienen a lo mejor de lo mejor y estoy seguro de que lo están gestionando de manera adecuada para llegar a las eliminatorias con los jugadores, mínimo, al 90%. Los que están allí son los mejores. Una de las prioridades de la Federación es que los jugadores se lo pasen bien y, aunque en el campo se sufra, que vuelvan a sus clubes sanos. No se va a forzar a nadie para que se haga daño y se rompa.
Rodas confía en España para el Mundial
¿Ve a España haciéndose con la segunda estrella?
Sí, mientras estemos allí puede pasar de todo. En Sudáfrica, salvo dos partidos, todo se ganó por 1-0, con muchísimo sufrimiento. Eso es lo que nos espera. Ya se vio en la final de la Eurocopa contra Inglaterra. Nunca se sabe lo que puede pasar, nosotros en París no éramos favoritos y ganamos, pero soy optimista.
¿Su siguiente sueño es ir a un Mundial?
No lo considero un sueño, pero sería una realidad tan bonita… El servicio médico de la absoluta funciona muy bien y yo no quiero deshacer nada, pero me gustaría estar en un solo partido de la absoluta, porque así podría decir que he estado en todas las categorías del fútbol masculino en España. He estado desde Segunda Regional a Primera División y he pasado por todas las categorías internacionales. Donde estoy me siento un privilegiado. Ir a un Mundial sería algo muy bonito, pero yo ya estoy contento, porque he cumplido mis sueños.











