Cerca de un millar de edificios han solicitado ser evaluados en Granada tras el terremoto registrado en la madrugada del pasado sábado. La presidenta del Colegio de Arquitectos Técnicos Aparejadores, Mari Paz García, ha confirmado que las consecuencias de este seísmo han sido sensiblemente menores que las padecidas en otros precedentes como el de Lorca.
No tenemos ningún edificio así como para demolición, por ahora»
Presidenta del Colegio de arquitectos técnicos
Muros de carga y daños estéticos
La máxima responsable del colegio profesional ha explicado que no hay ningún inmueble abocado al derribo y ha recalcado que «no tenemos ningún edificio así como para demolición, por ahora». Aunque se ha procedido al desalojo preventivo de algún inmueble por estricta prudencia, la experta ha precisado que la magnitud no es el único factor determinante en este tipo de fenómenos.
Entre las zonas urbanas más afectadas figura el barrio del Zaidín, en torno al centro cívico, así como la zona de Santa Adela. En estos puntos predominan las construcciones de las décadas de 1940 y 1950 levantadas sobre la antigua Vega con muros de carga, los cuales han sufrido en mayor medida la sacudida sísmica.
Por el contrario, las estructuras de hormigón de los edificios más nuevos y en municipios cercanos como Alhendín no han experimentado daños estructurales. Las afecciones detectadas en estas edificaciones se limitan a grietas en el tabicado, lo que supone únicamente daños estéticos que no comprometen la seguridad de los residentes.
Movilización del voluntariado técnico
Tras la sacudida sísmica, una veintena de técnicos voluntarios se han movilizado de inmediato a pesar de coincidir con el puente de agosto. Este operativo se ha puesto a disposición de los bomberos y del técnico José Carlos Guerrero para atender de manera urgente los requerimientos vecinales en las viviendas.
Las autoridades y los expertos recomiendan canalizar cualquier revisión o aviso a través del servicio de emergencias 112. A partir de este momento, los técnicos municipales asumen la inspección de los inmuebles con el respaldo continuado del colegio profesional si fuera preciso.
Recomendaciones ante réplicas sísmicas
De igual modo, la especialista ha recordado la importancia de mantener la calma e insiste en que «cuando hay un terremoto, no se debe salir a la calle». Según ha señalado, el mayor peligro radica en la caída a la vía pública de cascotes, cornisas y petos de terraza, los cuales provocaron trágicas consecuencias en el antecedente murciano.
Afortunadamente, en esta ocasión no se han registrado heridos ni ingresos hospitalarios, favorecido también por la hora nocturna en la que tuvo lugar el fenómeno. Los técnicos han instado a la ciudadanía a la tranquilidad mientras se completan las evaluaciones pendientes en el municipio.














