Kervin Arriaga ya es historia del Levante UD. El centrocampista hondureño cuajó una buena temporada el curso pasado. Una gran primera vuelta le colocó como estrella del equipo que entonces entrenaba Calero. Una vez despedido el técnico y tras pasar por algunas dificultades físicas tanto en enero como en febrero, término siendo pieza clave también para la salvación de los de Luís Castro.
Su no participación para el duelo que midió a Levante UD y Espanyol fue un claro síntoma de que su marcha estaba más que encarrilada. Tanto es así que mientras los suyos regresaban de Barcelona, el centrocampista de 28 años se encontraba en el aeropuerto para poner rumbo a Atenas. El acuerdo con el AEK es cercano a los 5 millones, cifra que viene muy bien tras haber abonado los valencianos 500.000 euros un año antes.
Solución al Fair Play Financiero
Los problemas del Levante UD son tales que incluso con LaLiga comenzada, todavía no ha podido inscribir a algunos de sus fichajes. Con la marcha de Arriaga, la cosa cambia. Este movimiento permitirá cuadrar el fair play financiero del club, y poder inscribir a todos los jugadores en competición. Junto a la marcha de Carlos Espí al Real Madrid, las arcas granotas se han podido tomar un respiro para reducir la deuda y mirar al futuro con más optimismo.
El jugador fue recibido en el aeropuerto de la capital griega. Ahora tendrá que pujar por un puesto en la medular con hombres como Sahabo, Marin, Kairinen o Vitalis, siendo estos dos últimos recientes incorporaciones.













