El visón europeo (Mustela lutreola) está considerado actualmente como el mamífero más amenazado de Europa y de España. Las últimas estimaciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) indican que quedan menos de 150 ejemplares en libertad en todo el país, lo que demuestra la gravedad de su situación. En el anterior censo de 2018, su población aún se estimaba en 500 individuos, hecho que evidencia un declive acelerado.
Entre las principales amenazas que planean sobre este animal destaca la competencia que ejerce el visón americano, una especie invasora que está desplazando al visón europeo. También le afecta la contaminación de los ecosistemas acuáticos, especialmente de los ríos, pues el visón depende de un hábitat limpio y saludable para su alimentación y reproducción.
Fieb Foundation (Fundación para la Investigación en Etología y Biodiversidad) es una de las entidades que trabajan en la recuperación del visón europeo. Hace un par de años, investigadores españoles desarrollaron con éxito el primer protocolo efectivo de inseminación artificial específicamente diseñado para esta especie.
Un ejemplar de visón europeo en España / FIEB
Sin embargo, el programa para la recuperación de la especie por parte de esta entidad ya empezó en 2015 en sus instalaciones de Toledo y desde entonces ya son algunos centenares los ejemplares nacidos en ellas.
“El objetivo principal es lograr el nacimiento de individuos susceptibles de ser liberados al medio natural con altas tasas de supervivencia, con el fin de aumentar la población silvestre de dicha especie tan vulnerable”, explica la entidad en su página web. Actualmente, FIEB cuenta con 28 instalaciones de grandes dimensiones, naturalizadas con árboles y arbustos autóctonos que recrean el ecosistema de ribera habitual del visón europeo.
Ahora, Fieb Foundation ha finalizado con éxito la temporada de cría de visones europeos y ha cosechado importantes resultados. Durante este periodo, se han registrado un total de 24 nuevas crías, una cifra que supera las previsiones iniciales y que refleja el buen estado de los ejemplares reproductores alojados en el centro de Toledo.
Entre 3 y 5 crías por hembra
Cada una de las hembras reproductoras ha dado a luz una media de 3 a 5 crías, lo que se considera un índice de fertilidad muy favorable para una especie con tan reducidas poblaciones en estado silvestre.
Durante todo el periodo de cría, el equipo de Fieb ha extremado las precauciones para minimizar las molestias a las camadas y a las madres. “Bajo ningún concepto se permite que las crías se acostumbren a la presencia humana, ya que ello podría comprometer su instinto natural y dificultar su futura reintroducción en el medio silvestre”, explica Fieb en un comunicado.

Crías de visón europeo nacidas en el centro del FIEB en Toledo / FIEB
Para evitar cualquier interferencia, el seguimiento de las camadas se realiza exclusivamente a través de un circuito cerrado de videovigilancia, que permite monitorizar el comportamiento de madres y crías sin necesidad de acceder físicamente a sus espacios.
Las crías nacidas hasta la fecha se han destinado a mejorar la estructura demográfica y genética del programa de cría español, siempre siguiendo las indicaciones del Grupo de Trabajo del Visón Europeo (integrado por comunidades autónomas y Ministerio para la Transición Ecológica). En el año 2017 se llevaron a cabo las primeras liberaciones tras la identificación de zonas idóneas para las mismas en el territorio español, concretamente en la cuenca del río Ebro.
Tres últimos reductos en Europa
El visón europeo estuvo presente en casi la totalidad de Europa hasta el siglo XIX; en la actualidad, su área de distribución se ha reducido más de un 90%. Sobreviven tres poblaciones aisladas y dispersas en el noreste de Europa (Bielorrusia y Rusia), sureste de Europa (deltas del Danubio y del Dniéster en Rumanía y Ucrania) y oeste de Europa (Oeste-Suroeste de Francia y norte de España).
La población occidental (de Francia y España) está incomunicada con la oriental (del delta del Danubio y Rusia). En España sólo se encuentra en el norte, en La Rioja, Navarra y algunas zonas de País Vasco, Aragón y Castilla y León, según recuerda la entidad WWF.











