La Audiencia Nacional ya no considera terrorista al joven que filtró datos de Sánchez como protesta por «la corrupción»

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional descarta que los dos jóvenes investigados por la difusión de datos privados de Pedro Sánchez, como su DNI o su dirección de e-mail, cometieran un delito de terrorismo.

Uno de estos dos hackers, apodado Akkaspace, admitió que filtró esta información en Internet como acto de protesta «por la corrupción generalizada».

También difundió direcciones o números de teléfono de varios ministros, como María Jesús Montero (la entonces titular de Hacienda), Fernando Grande- Marlaska (Interior), Óscar Puente (Transportes), Luis Planas (Agricultura), Diana Morant (Ciencia) y Elma Sáiz (Inclusión y Seguridad Social).

Aun así, la Sala de lo Penal descarta que Akkaspace cometiera un delito de ciberterrorismo, por lo que envía esta causa judicial a la Justicia ordinaria. Concretamente, a los Juzgados de Canarias, lugar de residencia de ambos jóvenes.

De esta forma, este tribunal acoge los argumentos de la Fiscalía y de Lázaro Chico, el abogado del otro investigado, conocido como Pakito.

La Sala corrige así la postura del juez Francisco de Jorge, titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, quien sí atribuía un delito de terrorismo a estos dos jóvenes hackers e insistía en investigarlo.

La Sala señala que divulgar datos personales de dirigentes, debido a una «clara animadversión» hacia la clase política o como protesta por una supuesta «corrupción generalizada», no implica de manera automática «que la intención sea la de desestabilizar el sistema político o las instituciones del Estado».

Así las cosas, será ahora la Justicia canaria la que investigue estos hechos. Probablemente, como un supuesto delito agravado de revelación de secretos.

En una resolución fechada este miércoles, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, la Sala de lo Penal también descarta que los jóvenes impidiesen el normal funcionamiento de las altas instituciones del Estado.

El tribunal, además, subraya que ambos investigados admitieron que lo que pretendían era obtener dinero, a través de criptomonedas, mediante la venta en Internet de la información filtrada.

Por ello, la Sala descarta el delito de terrorismo, pese a reconocer que «al menos en uno de los investigados [Akkaspace] se deja traslucir un rechazo y una animadversión hacia políticos de un determinado signo».

«Incluso, podría decirse, al sistema político en general, debido a la corrupción generalizada existente», precisa la resolución.

Esta causa judicial se inició tras la publicación, el 19 de junio de 2025, de un archivo en el canal de la red social Telegram y en el foro especializado Doxbin.

El enlace, titulado PoliticosSpain, exponía nombres, DNI, teléfonos y domicilios de ministros y autoridades gubernamentales.

La investigación policial logró identificar tras el alias Akkaspace a un joven nacido en 2006 y residente en Agüimes (Las Palmas).

Al poco, la Justicia también comenzó a investigar a Pakito como el supuesto titular del monedero de criptomonedas al que irían a parar los pagos por acceder a estos datos.

El 20 de junio de 2025, la Policía alertó a la Audiencia Nacional de que en el foro Doxbin apareció una nueva publicación, idéntica a la anterior y denominada Políticos Spain Resubido.

Al día siguiente, el mismo usuario que la colgó publicó Políticos V2, que incluía datos personales (nombres completos, DNIs, algunos números de teléfono) de ministros y diputados, además de personajes de relevancia pública, como es el caso de Koldo García, antiguo asesor de José Luis Ábalos cuando éste era ministro de Transportes.

A diferencia del de otros dirigentes, el teléfono de Pedro Sánchez no fue publicado. Sólo su número de DNI, una de sus cuentas de e-mail y una dirección, que corresponde con la del Palacio de la Moncloa, donde viven los presidentes del Gobierno.

Además de miembros del Ejecutivo, la filtración de datos también afectó a la eurodiputada Irene Montero, a Pablo Iglesias (ex secretario general de Podemos), a los exdiputados Rafael Mayoral y Pablo Echenique, al presidente de Andalucía, Juanma Moreno, a la presidenta extremeña, María Guardiola, así como varios periodistas con afinidades izquierdistas.

Fuente