Comprar una vivienda en Cantabria será más fácil gracias a esta medida

Instituto de Finanzas de Cantabria (ICAF) será una de las piezas clave del nuevo programa mediante el que Cantabria avalará el 20 por ciento de las hipotecas a menores de 45 años en Cantabria. La iniciativa pretende responder a uno de los principales problemas del mercado residencial: la dificultad para reunir el ahorro previo que exigen las entidades bancarias para conceder financiación.

Durante los últimos años, el acceso a la vivienda se ha convertido en un reto creciente para los jóvenes y para quienes desean adquirir su primera residencia habitual. La subida de precios, el encarecimiento de la financiación y la necesidad de aportar garantías adicionales han complicado las operaciones de compra incluso para personas con empleo estable.

Cómo funcionará el nuevo aval hipotecario de Cantabria

El Gobierno autonómico pondrá en marcha a partir de julio una línea de avales públicos destinada a respaldar hasta el 20% del importe de determinadas hipotecas. El objetivo es reducir la barrera de entrada que supone disponer de una elevada cantidad de ahorros antes de formalizar una compra.

Las garantías serán aportadas a través del Instituto de Finanzas de Cantabria y estarán respaldadas por acuerdos alcanzados con distintas entidades financieras. De esta manera, los solicitantes podrán presentar una garantía pública que facilite la concesión del préstamo hipotecario.

Quiénes podrán beneficiarse

La medida estará dirigida a personas de hasta 45 años que quieran adquirir su primera vivienda. El límite de edad se ha fijado teniendo en cuenta la realidad actual del mercado inmobiliario, donde cada vez es más frecuente que el acceso a la propiedad se produzca en edades más avanzadas.

  • Tener hasta 45 años.
  • Comprar una primera vivienda.
  • Destinar el inmueble a residencia habitual y permanente.
  • Formalizar una operación que cumpla los requisitos económicos establecidos.

Qué viviendas entran en el programa

El aval podrá utilizarse tanto para viviendas de obra nueva como para inmuebles de segunda mano. Con ello se amplía el abanico de posibilidades para los compradores y se evita limitar las operaciones únicamente a promociones de nueva construcción.

Sin embargo, el programa incorpora un requisito económico relevante. El inmueble adquirido no podrá superar un precio de 300.000 euros. Este límite busca focalizar los recursos públicos en operaciones consideradas de acceso a vivienda habitual.

El principal obstáculo para comprar una vivienda

Uno de los problemas más habituales para quienes intentan adquirir una casa es la necesidad de aportar una entrada significativa. Aunque muchas entidades financian una parte elevada del valor del inmueble, normalmente exigen que el comprador disponga de ahorros suficientes para cubrir una parte de la operación y los gastos asociados.

Esta circunstancia provoca que numerosas personas con capacidad para afrontar una cuota hipotecaria mensual no puedan acceder al crédito por no contar con el capital inicial necesario.

Según explicó el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, esta situación obliga en muchos casos a recurrir a familiares que actúen como avalistas. Quienes no cuentan con ese respaldo suelen encontrar más dificultades para acceder a una vivienda en propiedad.

Una alternativa al mercado del alquiler

La iniciativa del Ejecutivo cántabro se enmarca dentro de una estrategia orientada a facilitar el acceso a la compra de vivienda. Desde el Gobierno regional consideran que muchas personas terminan recurriendo exclusivamente al alquiler debido a las dificultades para conseguir financiación hipotecaria.

La medida pretende ofrecer una alternativa para quienes desean adquirir una vivienda y asumir una hipoteca como fórmula de acceso residencial a largo plazo.

El planteamiento del Ejecutivo pasa por sustituir la figura del avalista particular por una garantía pública que permita al comprador cumplir con las exigencias financieras de las entidades colaboradoras.

El papel de los bancos en el programa

La puesta en marcha de la línea de avales ha requerido la colaboración de varias entidades financieras. El acuerdo alcanzado permitirá que los bancos reconozcan las garantías emitidas por el Instituto de Finanzas de Cantabria como respaldo suficiente dentro de las operaciones que se formalicen bajo este esquema.

La coordinación entre administración y sector financiero será fundamental para determinar el alcance real de la medida durante sus primeros meses de funcionamiento.

Impacto esperado en el mercado residencial

El programa podría favorecer especialmente a quienes disponen de ingresos estables pero carecen del ahorro acumulado necesario para afrontar una compra. También podría incrementar el número de operaciones de primera vivienda dentro de los segmentos de precio incluidos en la iniciativa.

Además, la inclusión de viviendas nuevas y usadas amplía las oportunidades para los potenciales beneficiarios, especialmente en municipios donde la oferta de obra nueva es limitada.

Qué deben tener en cuenta los futuros compradores

Las personas interesadas en acogerse a esta línea de avales deberán revisar las condiciones específicas que se publiquen cuando el programa entre oficialmente en funcionamiento. Aspectos como la documentación requerida, los límites de financiación o los procedimientos de solicitud serán determinantes para acceder a la ayuda.

También será importante analizar la capacidad de endeudamiento personal y comparar las ofertas hipotecarias disponibles entre las entidades adheridas al programa.

La iniciativa supone uno de los movimientos más relevantes en materia de vivienda anunciados por la comunidad autónoma durante los últimos años. Si se cumplen las previsiones, Cantabria avalará el 20 por ciento de las hipotecas a menores de 45 años en Cantabria desde julio con el objetivo de facilitar el acceso a la primera vivienda y reducir una de las principales barreras que encuentran quienes desean convertirse en propietarios. 

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