La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic, denuncia las filtraciones contantes de su vida privada con el objetivo de lograr una «condena social previa» por la muerte de su padre. Con la investigación aún abierta, fuentes de la defensa critican que se están difundiendo «aspectos personales de la vida de Jonathan Andic y de su familia, que deberían poder preservarse en la más estricta intimidad» y que «en muchos casos contiene afirmaciones que solo se entienden en un contexto propio de terapia de psicoanálisis», en referencia a la publicación de algunos mensajes que Jonathan Andic envió a su padre meses antes del supuesto accidente.
En concreto, las mismas fuentes sostienen que existe una voluntad clara, a través de un goteo constante de informaciones, de mantener en la opinión pública «las hipótesis de la acusación», pese a que la propia instrucción de los Mossos reconoce en atestados e informes que muchos de los indicios no son concluyentes. Además, recalcan que la labor de los investigadores debe limitarse a «aportar análisis, indicios o pruebas, y no a elaborar atestados valorativos e interpretativos». A su juicio, se aprecia «un especial esmero en erosionar la reputación del acusado mediante la difusión de un relato orientado a generar un determinado estado de opinión».
La defensa critica también la difusión continuada de «aspectos personales» de la vida de Jonathan Andic y de su familia, incluidos mensajes que, según estas fuentes, deberían permanecer en la más estricta intimidad. A su entender, «el uso y difusión de determinadas frases solo persigue una condena social previa», especialmente cuando algunas de esas afirmaciones únicamente pueden entenderse en «un contexto propio de terapia psicoanalítica». En las últimas semanas, varios medios han publicado una conversación en el que Isak Andic aseguraba que empezaba a estar «más tranquilo» de que su hijo no fuera a matarle. «No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte», le reconocía Jonathan Andic.
A esto, la defensa añade que la secuencia registrada de Isak Andic y la posterior caída, es compatible con un accidente. También aseguran que Jonathan Andic nunca sostuvo que la distracción de su padre al hacer fotos fuera la causa de la caída, sino que la mencionó como explicación de que Isak Andic se hubiera quedado rezagado. Recuerdan, además, que el informe de la Unidad de Intervención de Montaña concluye que «no se pueden determinar las causas que generan la caída ni la participación de otras personas», y que las diligencias y simulacros realizados tampoco permitieron establecer de forma concluyente cómo se produjo la precipitación.
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