Los médicos cierran este viernes su quinta huelga nacional contra el Estatuto Marco en lo que va de año. Tras el parón veraniego, si no hay ningún acuerdo con Sanidad, decidirán si elevan el conflicto y van a la huelga indefinida. Desde que se iniciaron los paros en protesta por el Estatuto Marco, España ha registrado más de tres millones de actos médicos cancelados. En Madrid, Ángela Hernández, secretaria general del sindicato Amyts, que forma parte del Comité de Huelga, ha alentado a las administraciones, también a la Consejería de Sanidad, a establecer un calendario «serio» de reuniones para «no tener que llegar a una dolorosísima huelga indefinida» en otoño.
La semana de huelga acaba este viernes con porcentajes de seguimiento que, como ha venido sucediendo en las últimas convocatorias, varían entre comunidades. En algunas, como Extremadura o Andalucía, con datos oficiales, el seguimiento ha estado en torno al 20%. En Galicia, de media, en el turno de mañana, el respaldo ha sido del 18%, algo más elevado que el resto de la semana, que se ha mantenido en torno a un 15%.
«Satisfechos»
En Catalunya, el paro se realizó el miércoles 17. Con datos del Departament de Salut, el seguimiento de la huelga durante esa mañana fue del 4,2%. Metges de Catalunya, por su parte, elevaba la cifra al 29% (30% en Barcelona; 32% en Girona; 24% en Tarragona, y 19% en Lleida).
Desde CESM, uno de los sindicatos médicos que forma parte del Comité de Huelga, se muestran «satisfechos» con la respuesta de los profesionales en todos los actos autonómicos convocados. Indican que se esperará a septiembre para decidir qué nuevas medidas se aprueban en el Comité para seguir defendiendo la necesidad de un Estatuto Propio.
Las comunidades
Sobre esta cuestión ha vuelto a hablar este viernes la ministra de Sanidad, Mónica García, en un acto celebrado en su departamento. Y, como ha venido diciendo, «el testigo» está ahora en manos de las comunidades autónomas, después de haber puesto encima de la mesa «la primera reforma laboral sanitaria en 23 años para mejorar las condiciones laborales» de los profesionales sanitarios.
García ha vuelto a destacar que la norma recoge la necesidad de poner límites, mejorar las condiciones y homogeneizarlas para que todos los profesionales, independientemente de la comunidad donde ejerzan, tengan las mismas mejoras. Esas mejoras, insiste, ahora las tienen que materializar las comunidades.
Resolver el conflicto
Las comunidades, por su lado, también insisten en que es Sanidad quien debe resolver el conflicto. «La ministra se ha quedado sola, no cuenta con el apoyo de los profesionales, de los sindicatos ni de las comunidades», decía el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, como portavoz del resto de representantes del ramo, antes de entrar al pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) que se celebró el 10 de junio para, precisamente, buscar una salida a la situación.
La reunión terminó sin acuerdos ante la oposición de las comunidades a votar los puntos del orden del día, que contemplaban acuerdos y recomendaciones relativas a las reivindicaciones de los médicos y para evitar la huelga que ahora ha concluido.
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