No es la primera ni será la última vez. Se trata de un grupo de amigos que se reúne en ocasiones para disfrutar del mar en la costa de Gandia. Con una barca de recreo no profesional, propiedad de uno de ellos, zarpan al mar con la idea de pasar un buen día, degustar un buen «esmorzar» en la embarcación y disfrutar de su pasión, que es la pesca.
Pero en esta ocasión, concretamente esta semana, un día de pesca entre amigos ha culminado de manera extraordinaria con la captura de un ejemplar de atún rojo de más de entre 250 y 300 kilos.
Miguel, uno de los integrantes de la cuadrilla y a la vez propietario del Restaurante Casa Tere de Gandia, ha desvelado la hazaña a través de sus redes sociales.
Él mismo cuenta que «fue el pasado martes, que era el primer día de veda, cuando salimos a las 5 de la madrugada al mar desde el puerto de Gandia un grupo de amigos con el objetivo de pasar un buen día y, de paso, intentar pescar algo».
Relata el restaurador que «nos fuimos mar adentro durante más de dos horas y nos situamos a 360 metros de profundidad. En la misma zona había otros barcos que buscaban lo mismo. La embarcación con la que fuimos es de un amigo, de recreo, de 11 metros de eslora».
La cuadrilla al completo junto al ejemplar capturado en aguas de Gandia / Levante-EMV
La captura, destaca Miguel, se produjo sobre las 10 de la mañana: «Lo pescamos, pero no lo pudimos sacar del agua y lo tuvimos que arrastrar hasta el puerto de Gandia, atado a la barca. Una vez en el puerto lo sacamos del agua con una grúa».
Todo es legal y queda registrado
Una vez en el puerto, añade, «tuvimos que declarar oficialmente la captura. Eso lo hizo el dueño de la embarcación. Todo es legal, oficial y queda registrado».
Después «lo cortamos bien porque dos de los pescadores tenemos restaurante y sabemos cómo hacerlo y nos lo repartimos. Hay mucho pescado. Yo mismo, he dado a mis hijos. Es una captura que la pescas, te la comes y la disfrutas, es un pescado buenísimo».
Al final, «acabamos exhaustos, desde las 5 de la mañana a las 6 de la tarde, 12 horas de jornada, eso sí, que merecieron la pena. Es un día entre amigos con una gran recompensa», confiesa Miguel.
Este grupo de amigos ya había tenido otras capturas como la del año pasado de 170-180 kilos, pero en esta ocasión se han superado.
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